Por Luciano Núñez

 

La construcción de un hotel más del Grupo Solaris, al lado de la emblemática Playa Delfines, ha puesto a la agenda ecológica nuevamente en el centro. ¿Hasta dónde quieren construir en Cancún?

Desde hace años que diversos conteos de cuartos en Zona Hotelera dicen que está saturada: por el tráfico, por el agua y los desechos que son arrojados a un mar de un color turquesa único. Veamos qué ha sucedido en la Joya del Caribe Mexicano en los últimos años.

Conteo de cuartos: proyecciones y realidades

En los panes del Fondo de Promoción de Infraestructura Turística (INFRATUR) que diseñó Cancún, de acuerdo con el Plan Maestro del Centro Integralmente Planeado (CIP), para el año 2000 debía haber un máximo de 22 mil cuartos de hotel; sin embargo, el éxito que fue esta ciudad para México hizo comenzar a dejar de lado el diseño y servir más a los capitales que se concentraron como abejas a la miel.

Años después, en el 2005, la Dirección de Desarrollo Urbano determinó que 30 mil 990 cuartos sería el límite de habitaciones condominales para la Zona Hotelera de Cancún, según el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) y el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL).

Incluso, hubo un fallido conteo a cargo de la actual secretaria de Turismo, Marisol Venegas, que devino en una dura pugna con el entonces Procurador del Medio Ambiente, Patricio Patrón Laviada, que incluso amenazó con destruir cuartos. “El límite fue rebasado y los daños ahí están: erosión, problemas de drenaje, laguna contaminada, problemas de tráfico y mucho más», aseguró.

Después de este episodio se estableció un lineamiento para poder contar bien los cuartos, lo cual hizo la Universidad del Caribe para comprobar la sobredensificación, porque mientras la PROFEPA había contabilizado 36 mil 852 cuartos, el PDU y el POEL vigentes estipulaban un máximo de 30 mil 990 habitaciones.

En el año 2011, la Universidad del Caribe reveló que la Zona Hotelera había 28 mil 225 habitaciones que incluyen unidades hoteleras y condominios residencias, en operación, construcción y con autorizaciones.

Arturo Escaip

El entonces rector, Arturo Escaip Manzur, confiesa hoy que los números de cuartos contados eran, por supuesto, “un número mayor que los previstos en el plan, en el PDU y en cualquier otro instrumento”. En pocas palabras, el papel y Cancún habían aguantado lo que el papel aguantaba: todo. Hoy se habla de un total de 36 mil cuartos de hotel en todo Cancún, aunque la cifra de Zona Hotelera continúa siendo un misterio.

En el ojo del huracán

Grupo Solaris ya tiene tres hoteles en Cancún: Royal Solaris, GR Caribe, GR Solaris, y uno en Baja California: Royal Solaris. Se trata, según el blog del propio corporativo, de una empresa mexicana que proviene del sector avícola e industrial de Puebla. Comenzaron a operar a inicios de los 90 en Quintana Roo.

Aún con la sobredensificación del destino, cuya Laguna Nichupté ha perdido completamente su color transparente y azul, Solaris tiene autorizado construir 450 cuartos más, a un costado de una de las mejores vistas de todo el Caribe.

Fue otra herencia de Remberto Estrada Barba, uno de los peores alcaldes que ha tenido Cancún, cuyo Cabildo debería dar respuestas a la ciudadanía sobre la mezquina aprobación para socavar la última ventana al mar. Sólo dos regidores se opusieron: Antonio Meckler, recientemente fallecido, y Roger Cáceres. Ambos interpusieron amparos que ganaron tiempo.

Christine McCoy

Por eso, es por demás plausible la propuesta de la actual alcaldesa, Mara Lezama, de declarar a Playa Delfines como Patrimonio de la Humanidad, cuando especialistas en turismo como la doctora Christine McCoy, jefa del Departamento de Economía y Negocios de la Universidad del Caribe, dice que debemos generar un turismo de calidad, con mejores precios y cuidando el entorno natural.

Si la pandemia del Coronavirus va dejando alguna enseñanza, esta es que debemos dar un respiro al planeta, pero un respiro de largo aliento. Se trata de un sinsentido y un atropello a la razón construir —mientras estamos dormidos y sin poder de reacción, ocultos en casa—, otro complejo hotelero con dudosos permisos, seguramente conseguidos a maletinazos, como tantos otros.

Vale la pena defender lo que queda. Vale la pena revisar lo que hay. Pensar en hoy y en mañana.

******

* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Actualmente director general de Grupo Pirámide.

Nadería anterior:

Naderías Totales | Sale a la luz verdadera lucha de Reyna Durán; el caos de la Jugocopo

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp