Miles de migrantes celebraron una Navidad varados en la frontera sur de México, en medio de la incertidumbre que ha creado Donald Trump y las políticas restrictivas del Gobierno mexicano, durmiendo en las calles, en campamentos improvisados y lejos de sus familias.
El Gobierno de México ha asegurado que el encuentro diario de indocumentados en la frontera de Estados Unidos ha disminuido un 75% desde diciembre de 2023, aunque detectó un récord de más de 925,000 migrantes irregulares de enero a agosto pasado, una subida interanual de casi el 132%.
Sheinbaum reafirmó este lunes que los migrantes ya no avanzan porque “desde el sur de México se les dan distintas opciones. Pueden quedarse en México a trabajar, a través de la Secretaría del Trabajo se les dan distintas posibilidades, pueden quedarse en México en un albergue o, si desean regresar a sus países, también”.
Por la frontera sur otros miles de migrantes salieron en dos caravanas, por lo que pasarán este 25 de diciembre las fiestas caminando y durmiendo por la Carretera Panamericana federal 200.
El primer contingente salió el pasado 12 de diciembre y se mantiene en Pijijiapan, mientras que el segundo partió el 18 del mismo mes y camina de Mapastepec a Pijijiapan. Con información de Aristegui Noticias.




















