Por Jaguar Negro
El Congreso del Estado de Quintana Roo, cuya Junta de Coordinación Política, Jucopo, encabeza Gustavo Miranda, informó que la Comisión de Justicia validó la procedencia de la revocación del mandato de Nivardo Mena, alcalde de Lázaro Cárdenas, que entró por la alianza Morena-PT y se pasó al PAN, de última hora.
Desde este portal se ha dado cuenta de las notables falencias de la Legislatura, una de las más improductivas, faltistas y caras de que se tenga memoria; con datos del IMCO (Centro de Investigación en Política Pública) y el Observatorio Legislativo; y con esta nueva acción, no hace más que ratificar lo anterior.
Semanas contadas
A Nivardo Mena le quedan las semanas (por no decir horas) contadas como alcalde de Lázaro Cárdenas, es decir, la legislatura arranca la revocación cuando todo está prácticamente consumado.
Tardaron más de dos años en analizar si había elementos para sacar de su puesto a nada menos que a un presidente municipal, cuyas acciones inciden directamente en la ciudadanía.
Fue electo en 2018
No debe pasarse por alto que, la prioridad en la agenda legislativa, fue analizar la continuidad de ellos mismos, los “mini-porfirios”, por 12 años más, aprobar reestructuraciones de deudas, deudas y puentes y otros asuntos que no permitieron, en su momento, analizar si un alcalde estaba en condiciones de presidir un municipio por causales de revocación.
Caros, improductivos y lentos, pero con ínfulas porfiristas, eso sí.




















