Cancún, Quintana Roo.- La partida de ajedrez entre José Luis “Chanito” Toledo y el candidato independiente Isaac Janix causó tal alboroto que en menos de dos horas la expectativa estaba por los cielos. ¿Quién se perdería un juego así entre dos aspirantes a ser alcaldes de la joya de la corona del turismo mexicano? El ajedrez, un juego de estrategia, de agudeza mental, de brillantez sería fatal para el que resultará perdedor.
El duelo de estrategias ajedrecistas no se realizará sino hasta pasadas las elecciones. Así lo acordaron después de ver el revuelo que causó la noticia.
Antecedentes de una partida postergada
No sería la primera vez que ambos contrincantes se han enfrentado, por lo menos lo han hecho en un par de ocasiones, siendo Janix el ganador en ambas. La última vez que se enfrentaron, hace ya varios años, José Luis Toledo representaba a el municipio de Solidaridad e Isaac Janix al de Benito Juárez.
Janix, oriundo de esta ciudad, se licenció en Relaciones Internacionales por la universidad Coral Rafe, antes había estudiado Turismo en LaSalle. Niño Montessori, su padre le inculcó el juego del ajedrez desde los 4 años. Y el infante Janix resultó un “gallo” en el “Juego Ciencia”. A los seis años quedó en tercer lugar en su primer torneo local. A los ocho años fue campeón en Mérida. A los 9 años era ya el campeón del estado y a los 10 años ya participaba en las Olimpiadas Infantiles y Juveniles, un torneo de ajedrecistas a nivel nacional.
Hijo de fundadores, sus padres se dedican a dar vida al restaurante “Chef Omar” que está ubicado en la avenida Yaxchilán, catalogado como uno de los cinco mejores restaurantes de la ciudad desde los años 70.

Ejercitando el músculo del cerebro
Para Isaac Janix el ajedrez es parte de su vida. Especialistas en el tema explican que el ajedrez desarrolla el ejercicio del cerebro, por lo tanto ayuda a fortalecer la memoria, a retener información, a ver cualquier situación en un plano superior, a enfocar las energías y buscar salidas periféricas. Para el propio Janix, el ajedrez le ha ayudado a tener más temple y control de sí mismo. A no ser impulsivo, a pensar antes de hablar, a ser más mesurado.
Campeón nacional a los 18 años. El independiente ha ido a jugar a Canadá, España y Cuba. Su carrera universitaria la pagó con el dinero de las clases de ajedrez que daba.
Ahora los cancunenses tendrán que esperar a ver jugar a Janix contra “Chanito”, los tiempos electorales, la razón que se ha pretextado.




















