El ingeniero argentino Manuel Jaime desarrolló por años un sistema que elimina de las aguas residuales los elementos químicos de la actividad industrial y agrícola.
De acuerdo con los resultados de la investigación, si bien el liquido no puede clasificarse como potable, esta puede ser utilizada para hacer composta.
En 2018 realizó una demostración en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Famaillá, en donde se utilizó un tanque de 10 metros cúbicos para poner a prueba el sistema.
«Logramos resultados favorables en la demanda biológica de oxígeno y en la demanda química de oxígeno. También se bajó el potasio de 122 miliequivalente/litro a 19 meq/l y se puede reducir aún más. Además de tener en cuenta la baja del potasio, ahora se tiene que agregar una gran disminución en el desprendimiento del gas metano”, dijo Jaime.
Destaca falta de interés en aguas residuales

Infraestructura mínima
“Nuestra empresa calcula los distintos caudales, o sea, la cantidad de efluentes que se generan en 24 horas, los tanques que se necesitarían para aplicar el sistema de limpieza y la superficie de terreno requerida. Este proceso dura sólo 5 horas y ya está listo para salir al ambiente o ser reutilizado tranquilamente en el proceso industrial”, explicó el inventor.
“Los elementos sólidos que quedan forman parte de un compostaje que puede ser comercializado como abono, porque los desechos de uno pueden ser la materia prima de otros. Se trata de un concepto de economía circular en el que los recursos naturales se cuidan para no ser agotados o perdidos”, señaló.
Sin respuesta
Pese a esta experiencia, el ingeniero no obtuvo la respuesta esperada por parte de las autoridades y de inversionistas, debido a dos razones.
En primer lugar son las fallas en los controles que se hacen para evitar el derrame de los líquidos en el agua o en otros lugares.
La segunda, la negativa a realizar inversiones en la solución de este problema.
Debido a esto, decidió conformar su propia empresa, con el objetivo de impulsar desde la iniciativa privada la implementación del sistema con ayuda de los gobiernos locales.
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Aspecto económico y ambiental
El ingeniero sostiene que la inversión contribuye en dos aspectos importantes: el económico y el ambiental.
En el caso de los costos, mencionó que estos bajaron con algunas innovaciones que se incorporaron y con las cuales se puede abarcar una mayor cantidad de afluentes.
Sin embargo, aseguró que el mayor beneficio es el ambiental, ya que se puede disminuir considerablemente la salinización de los suelos por el potasio que se emite con el riego con efluentes industriales.
Superpoblación de algas, como el sargazo

Indicó que en las ciudades que arrojan esos desechos sin el correcto tratamiento a los cursos de agua o al mar, surgen problemas relacionados con la superpoblación de algas, la mortandad de peces por la falta de oxígeno que ello genera y la contaminación que genera enfermedades a quienes se bañan en esos lugares.
El reportaje original se publicó en diario Cuarto Poder, de Tucumán, Argentina, donde puede leerse íntegramente.




















