
La construcción de la Catedral en Cancún, en la supermanzana 33, ha generado preocupación entre vecinos, activistas y expertos ambientales, que denuncian que la obra avanza sin contar con los permisos adecuados de la autoridad ambiental y sin la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) correspondiente.
Ante esa situación presentaron denuncias ante la Secretaría de Desarrollo Urbano de Benito Juárez y Profepa, por considerar que la obra viola normativas ambientales y que la permuta del terreno, que originalmente era una reserva ecológica, ha sido utilizada para justificar la ampliación sin autorización legal.
Las vecinas y vecinos de la zona, junto con activistas como Katherine Ender, han convocado acciones ciudadanas para frenar la obra, incluyendo campamentos y cierres temporales del acceso al predio.
Además, exigen que las autoridades suspendan inmediatamente los trabajos y revisen las licencias otorgadas, pues consideran que la obra afecta gravemente la flora, fauna y ecosistemas del ombligo verde, la primera reserva ecológica municipal de Cancún.
Subrayó la activista Ender en que la protección al medio ambiente y los derechos de las futuras generaciones deben prevalecer sobre intereses particulares o religiosos.
Proponen mesas de trabajo
Por su parte, las expertas Ana Esquivel y Mónica Marín señalaron la importancia de crear mesas de trabajo con las autoridades para evaluar el daño y buscar soluciones conjuntas.
Ambas coinciden en que la obra se realiza sin permisos de construcción válidos y que la tala de árboles y rellenos con material pétreo son ilegales, además de que la obra excede los límites autorizados.
También denuncian que la obra pone en riesgo especies protegidas y que la normativa ambiental ha sido ignorada, lo que podría derivar en sanciones y la reversión de permisos.
Los vecinos y activistas llaman a la participación activa de la ciudadanía, a denunciar las irregularidades y a exigir a las autoridades que cumplan con su obligación de proteger los ecosistemas y el patrimonio natural de Cancún.
Mientras que en el acceso principal a la Catedral cuelga la manta con la licencia de ampliación-remodelación con número 37949 que fue emitida el 5 de febrero de este año y vence el 5 de febrero de 2027.
Te puede interesar: Llama Jorge Portilla a unir fuerzas para la recuperación económica de Tulum, ante la temporada de sargazo



















