María nunca imaginó que darle “aceptar” a una invitación de amistad en Facebook le cambiaría la vida. Así conoció a Erath, quien asegura la violó y la obligó a sostener relaciones sexuales con otros hombres para ingresar a un mundo en el que no veía cuándo podría salir. Como consecuencia caería en depresión, revela en entrevista con Grupo Pirámide, una de las decenas de víctimas que han comenzado a denunciar al agresor que ya está detenido por la Fiscalía del Estado.

A principios de febrero de 2014 María -nombre ficticio para preservar su identidad-, abandonó la casa de sus padres; recién había terminado un noviazgo y estaba buscando dónde vivir. Una amiga de Bachilleres le ofreció su casa.

Modus operandi

Recuerda que un fin de semana estaba viendo Facebook y recibió una solicitud de amistad de Erath y le dio aceptar. Él estableció contacto con María y le comentó que había un video íntimo de ella en las redes. Ella no sabía del video, pero recordó que había terminado con su novio luego de un año de relación. Erath le envío el link de la página y abajo, en la descripción, estaba su nombre completo.

“No te me haces una chava de ese tipo y te quiero ayudar a eliminar ese video”- le prometió.

En ese momento, pensó que era un tipo “buena onda”. La invitó a su casa para que delante de ella lo borrara, situación que se le hizo extraña y le respondió que no, pero insistió por una semana, lapso en el que ella en una ocasión le dijo que estaba sola y que no vivía con sus padres.

«Estaba deprimida y sentía temor»

“Acababa de cumplir 17 años en diciembre (de 2013), estaba asustada, deprimida, tenía mucha vergüenza de que alguien de mi familia viera el video, quizá una semana él estuvo ‘trabajando’ esa parte de que lo borrara para que no lo viera mi familia”, explica María en entrevista telefónica desde la Ciudad de México.

Ante la desconfianza, Erath le propuso que se vieran en un café en plaza Las Américas de Playa del Carmen. Al llegar María, él le comentó que había olvidado su computadora en su casa, que la acompañara a Playacar, que ahí borraría el video. No quería ir, sentía temor, su corazón estaba acelerado. Le insistió y finalmente, aceptó.

En taxi se trasladaron a Playacar, al ingresar a la caseta sobre la carretera federal, aún transcurrieron 15 minutos más para llegar a su casa.

Al llegar, Erath le invitó un vaso con agua, subió las escaleras para ir a su cuarto, y desde ahí le preguntó si no iba a subir porque tenía la computadora arriba. Accedió y le viene a la memoria que empezó a sudar, a sentir náuseas y sueño. En ese momento, pensó que la había drogado. Erath se hizo un cigarrillo de marihuana y la ofreció, pero ella lo rechazó.

Quiso correr, pero pensó que si lo hacía se iba a caer de las escaleras porque su cuerpo no reaccionaba y no podría hacer nada, y se quedó sentada en la cama.

Por unos minutos, parecía que Erath se había olvidado de ella. Hasta que volteó, la acostó en la cama, le acarició la cabeza, como si fueran novios, le quitó el pantalón y ella insistía en que se quería ir y tuvo relaciones con ella. Estaba molesto porque no le decía nada a las “caricias” de él, hasta que empezó a apretarle el cuello fuerte y le gritaba que gimiera, ella sólo pensaba que la iba a matar en ese momento y se quedó quieta, hasta que él eyaculó sobre ella.

Se apartó de ella, siguió jugando en línea y luego le preguntó: ¿Te lastimé, no te gustó, quieres algo, quieres comer? Pero María sólo lloraba. La ayudó a ponerse los pantalones, la trató como si fueran novios, la tomó de la mano, tomó la bolsa de ella y al salir de la casa, le dejó un cigarro de marihuana en su bolsa.

Ella calcula que llegó como a las 13 horas a la casa de él en Playacar y al salir ya era de noche, como a las 19 o 20 horas. Se subió a un taxi y regresó a Cancún. En el camino ella seguía sudando, el taxista le preguntó si se sentía bien, no contestó y llegó a casa de su amiga. Ese fue el primer día de muchos.

Los siguientes meses

Erath tiene 10 carpetas de investigación en su contra por violar a más de 40 jóvenes en Playa del Carmen y Cozumel en aproximadamente una década. El sábado pasado fue detenido por una orden de aprehensión girada en su contra desde hacía dos meses. Se emitió una más y la abogada de las víctimas está solicitando que si alguna mujer fue víctima de Erath presente la denuncia para que reciba el castigo que le corresponde por el daño causado.

María recuerda que Erath tenía dos personalidades muy contradictorias: Una violenta y controladora, y otra amable y hasta tierna.

Fotos y videos íntimos

Después de la primera vez que tuvo relaciones sexuales, le volvió a llamar y le preguntó en forma demandante: Vienes o voy a verte? Ella colgó, pero le mandó un mensaje por Facebook de que ya había borrado el video sexual, le dio like y las gracias. Luego le mandó otro mensaje por Whatsapp que fuera a su casa, ella le respondió que no quería y fue cuando le mandó el video en el que tenían relaciones íntimas, así como fotos de otras chicas.

“Lo vi como 10 veces, me preguntaba, ¿soy yo o no soy? Sentí vértigo, ganas de vomitar, empecé a sudar de nuevo y también empecé a llorar”. Al ver el video, se dio cuenta que la cámara estaba colocada probablemente en la parte superior de una esquina de la habitación.

Amenazas a su madre

Durante tres meses así fue el contacto con él, y debido a que le marcaba en cualquier momento, dejó de estudiar para ir a verlo a su casa. Narra que la amenazaba con la posesión de videos y podía difundirlos. Cansada un día le contestó que le daba igual. Y entonces, la amenaza cambió, le mostró la dirección de su mamá y que podía visitarla y hacerle daño, «y no me quedó otra que seguir viéndolo”.

Dejó de contactarla por una semana. Y ella pensó que ya se había olvidado de ella. Luego, la contactó y le dijo que quería platicar con ella de un trabajo.

Esa propuesta era que acompañara a un amigo de Erath, ella recuerda que en ese momento su cara “era de maldito” y cuando regresó a su casa, le mandó la dirección de su mamá para recordarle veladamente que si no hacía lo que Erath quería, acudiría con su mamá.

“A las 11.30 llegó un taxi, creo que estaba coludido porque no preguntó nada, me llevó a la dirección del amigo de Erath, una persona de mediana edad y fue directamente a lo que se iba a hacer”. Al final le dio una bolsita de marihuana y ella le dijo que no quería vender nada y le aclaró que era para ella.

En otra ocasión, cruzó a Cozumel junto con Erath para que sostuviera relaciones con otro de sus amigos. En forma posterior también lo llevó con otra persona –aparentemente dueño de hoteles-, pero le dijo: “sabes qué, creo que mejor no”, se arrepintió y se fue.

Llegó diciembre y cumplió 18 años. Erath la felicitó y no volvió a establecer contacto con ella, incluso, la bloqueó de todas sus redes sociales.

Movimiento

En este año, gracias a una publicación se enteró de la primera denuncia ante la Fiscalía General del Estado en contra de Erath. Y empezó a relacionarse con las chicas afectadas.

Desde hace dos años ya no vive en el estado. Y no quería presentar ninguna denuncia, pero su pareja actual la animó a hacerlo por ella y para ayudar a otras niñas. Ahora sólo busca justicia para las víctimas.

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