Mediante una carta y documentos adjuntos dirigidos al gobernador del estado, ciudadanos franceses residentes en Quintana Roo y Yucatán solicitan que se revoque el nombramiento de cónsul honoraria a Maude Vetter Houssais, con base en una serie de presuntas irregularidades en torno a la muerte de Regis Nicouleau, ocurrida a finales de enero.
El paquete de documentos, en poder de Grupo Pirámide, narra los hechos en torno a la muerte del ciudadano francés, que fue encontrado muerto por su jardinero en el fraccionamiento Playa Blanca; incluso, se adjunta una entrevista en video con el trabajador, quien narra su versión de los hechos.
Según el jardinero, la Cónsul Honoraria de Francia llegó al lugar de los hechos, ordenó que no se llamara a la prensa e ingresó pretextando ser pareja del occiso –lo cual fue posteriormente desmentido–; refiere que fue muy grosera con él y le pidió a la policía que se lo llevara para interrogarlo, a lo que los agentes policíacos no accedieron.
“El mero día del descubrimiento del crimen, se dio a conocer la suposición de que el Sr. Nicouleau se había caído de la azotea, lo cual se publicó en un periódico local. Sin embargo, llama la atención que la Cónsul se negara a decir la verdad desde el principio a los vecinos, es decir, que había rastros evidentes de homicidio», refiere la misiva.
Posteriormente, apunta: «Lo cierto es que la verdadera esposa de la víctima se enteró del asunto por unos amigos cercanos y no por la Cónsul, por lo cual externó su queja ante ésta, quien –faltando a su función– no cumplió con la obligación de notificarle de inmediato lo sucedido”.
Desmentida
Consta en notas periodísticas, también adjuntas como evidencia, que Vetter Houssais dijo ser pareja del asesinado, cosa que posteriormente negó al manifestarse la verdadera cónyuge del occiso. Incluso, publicó un desplegado en un periódico local para aclarar que la propia Embajada de su país, «desmintió que exista una relación de parentesco entre su representante diplomática y el ahora occiso».
Sin embargo, en los documentos adjuntos por los ciudadanos franceses que exigen su destitución, consta que el cadáver se entregó a la cónsul honoraria, «(tras haber) acreditado su debido parentesco y en virtud de que ya han sido practicadas las diligencias», dice el oficio FGE/QROO/CAN/FEH/02/572/2020.
Un oficio previo, el FGE/QROO/CAN/FEH/02/570/2020, da fe, «para los efectos legales a que haya lugar», que Vetter Houssais manifestó su deseo de que el cuerpo fuese incinerado, a pesar de lo estipulado en el artículo 271, párrafo tercero, del Código Nacional de Procedimientos Penales.
Dicho apartado, titulado «Levantamiento e identificación de cadáveres» se refiere a que, «practicada la inspección o la necropsia correspondiente, se procederá a la sepultura inmediata, pero no podrá incinerarse el cadáver». Sin embargo, el cuerpo del galo fue cremado por instrucciones de la cónsul honoraria.
En este mismo documento, se revela que el ciudadano francés falleció el día 30 de enero de 2020 alrededor de las 11:30 horas, producto de un choque hemorrágico por degüello, según el acta de defunción con folio 200615051.
“La esposa legal del Sr. Regis Nicouleau están muy enojada ante la irrespetuosa y arbitraria conducta de la Cónsul, quien se entrometió en asuntos que correspondían a los familiares, entorpeciendo además la investigación al alterar la escena del crimen y no respetar las leyes y a las autoridades mexicanas”, detalla el escrito.
Exigen justicia
Ante los hechos referidos, un puñado de los ciudadanos franceses residentes en Quintana Roo y Yucatán han firmado la misiva dirigida al gobernador y otra más –en francés–, para la Embajadora de Francia en México, Anne Grillo, con el objetivo de que se tomen las medidas pertinentes, pues temen que lo mismo les pueda pasar a cualquiera de ellos.
“Sus amigos –tanto mexicanos como franceses– lloramos su pérdida y exigimos que se haga justicia”, indica la misiva.
Un punto que destacan es que Vetter Houssais tomó algunas de las pertenencias del occiso, de las cuales no ha hecho entrega a la viuda, entre las que se encuentran un portafolio, una bolsa, las llaves de su coche, el reloj y varios papeles y documentos como el pasaporte de Nicouleau.
“Muchos franceses viven solos y están recelosos respecto a lo que podría pasar si no se sanciona la conducta inadecuada de la Sra. Maude Vetter Houssais”, recalca el escrito, que finaliza con hincapié en que este puesto honorario requiere de una persona honrada y de conducta intachable, lo cual no ocurrió en este caso, lamentan los quejosos.




















