Las franquicias “Wings Army” y “Mi Viejo Molino” fueron clausuras por personal de la Secretaría de Finanzas y Planeación y los empleos de más de 200 personas corren serio riesgo, según información que publica el portal Noticaribe.
De acuerdo con la nota firmada por Rafael Briceño, Enrique Pérez Contreras, presidente del consejo de administración de Inmobiliaria Pemer calificó el hecho como un abuso de autoridad, dado que fue violentado un amparo que les permitía seguir funcionando.
Pérez Contreras manifestó que ante la negativa de Sefiplan, tramitaron y lograron un amparo para suspender cualquier acto de la autoridad estatal.
Millonaria inversión en el Sur
Aunque los comercios clausurados son dos, los empresarios realizaron una importante inversión que supera los 34 millones de pesos: “Lapa Lapa” costó 20 millones de pesos, “Wing’s Army”, seis millones de pesos y en el establecimiento “Mi Viejo Molino” rodó los ocho millones de pesos
Según el responsable de la plaza donde se ubican los negocios, en 2017 interpusieron un amparo, debido a que las autoridades estatales se han negado a reconocer la obtención de las patentes a precios simbólicos como estímulo a la inversión, y piden el pago de 1.2 millones de pesos por tres permisos.
Desde la noche del jueves fiscales de Sefiplan clausuraron de manera indefinida los dos restaurantes en cuestión con el argumento de vender bebidas alcohólicas sin contar con la patente respectiva y emplazaron a los administradores a resolver su situación comercial este viernes.



















