Antonio Meckler Aguilera fue pilar fundamental para la distritación política electoral que hoy tiene el estado, e igual realizó diversas aportaciones a la transparencia en el manejo de recursos públicos municipales y estatales, entre otras aportaciones.

Un grupo de académicos, ex servidores y comunicadores impulsan el reconocimiento al político que dejó una profunda huella en la política quintanarroense.

Por Grupo Pirámide

Un grupo de ciudadanos, entre ellos: un exsecretario de gobierno municipal, una actual magistrada, dirigentes de oposición, catedráticos, periodistas y personas vinculadas a la participación ciudadana y política, presentaron hace meses una iniciativa para que Antonio Meckler Aguilera, exregidor y diputado local, tenga el reconocimiento por su incansable trabajo en el quehacer político y democrático de Quintana Roo.

Los argumentos sobran: fue responsable fundamental para que este Estado tenga la distritación que actualmente tiene: es decir, con distritos que representan a un número equivalente de ciudadanos. E impugnó numerosos atropellos jurídicos y adelantados y adelantadas electorales. Uno de esos atropellos fue la tristemente célebre “ley valencia”, con la cual, un exgobernador, hoy con múltiples propiedades y calles y hasta colonias con su nombre, intentó violar las leyes para imponer una residencia de 20 años para quien quisiera ser gobernador/a. Con Meckler eso no pasó.

Denunció (siempre desde la oposición) los graves hechos de corrupción, como los cobros dobles de predial, las empresas de publicidad que acapararon los camellones y tantos otros más, y su contribución, en el ámbito político, sumó pasos fundamentales para que hoy una mujer pueda ser gobernadora, además de la mayoría de las presidencias municipales de Quintana Roo. Hay un gran vacío en cuanto a lo que oposición se refiere. Nadie argumenta como lo hizo Meckler.

Trabas

La iniciativa ha encontrado un sinnúmero de trabas e inconformes, a quienes invitamos a presentar una trayectoria que, en el ámbito político, siquiera se asemeje a la de Toño, que tuvo una inigualable, por décadas desde la oposición.

Sin embargo, este grupo no se cansa, porque así se forjó un estado diferente: en la lucha.

Hoy, todo está servido para el partido en el poder, pero hubo quienes trabajaron mucho, y bajo muchos riesgos, para ello sucediera.

Toño fue una voz fundamental cuando el PRI era el partido en el poder, y cuyas decisiones violaban, en algunas situaciones, la legislación local y federal. Ahí estuvo para poner razón y coherencia. Por ello mismo, en el PRI es reconocido como un perfil que se asimiló y aportó todos sus saberes y capacidades al Estado que eligió para vivir y morir. Así lo dijo el presidente del tricolor Pedro Flota Alcocer.

Sin respuesta

Hasta ahora no ha habido respuesta oficial a la solicitud, firmada de manera presencial por una veintena de líderes sociales y, más de 70 personas de manera digital.

¿Será que únicamente en Cancún se llega al reconocimiento por ser empresario, hotelero u político corrupto? Porque existen muchas calles con nombres de gobernadores presos o que le hicieron un daño al erario que todavía pagamos y pagaremos por décadas.

Si los detractores de esta iniciativa necesitan otro argumento para dar paso a esta iniciativa, bastaría recordar que Meckler murió, apenas comenzaba la pandemia mientras organizaba la entrega de despensas en las zonas más vulnerables, cuando era jefe de asesores en el municipio de Benito Juárez.

Pareciera que un símbolo de lucha social, de entrega al prójimo, no tiene ningún valor en estos tiempos.

Sin embargo, la lucha no se acaba hasta que se acaba. Y el legado de Meckler sigue vigente en cada una de las personas en las que dejó una forma de ser, un mensaje y una forma de hacer política. Ojalá impere la razón.

 

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