En un sencillo hogar de la Región 227, sobre la calle 102, el dolor se respira por todos lados.
Y es que el pasado domingo, una joven dejó de sonreír y con ella se truncaron muchos sueños e ilusiones en este paraíso caribeño, que para muchos se ha convertido en un infierno.
Amaraini era el nombre de la joven que pasó a formar parte de la estadística negra de asesinatos en Cancún.
En su casa -y contra de su voluntad- su madre recibe a decenas de personas que de manera altruista se presentaron, no sólo para darle el pésame, sino para ofrecerle una ayuda.

Ello, pues se supo que la mujer ni siquiera tenía para costear el entierro de su hija.

Granito de arena del pueblo

Un vecino decía que, si bien ningún dinero le devolverá la vida a su hija, la gente quiere apoyarla en este momento tan difícil, por lo menos con los gastos funerarios.
Es así como por medio de una cuenta bancaria y de manera personal la gente aporta un “granito de arena” y hasta una empresa funeraria ofreció un descuento para el ataúd.
Los que no llevaban dinero se presentan con comida, otros lo hacían con agua y otros hasta con refrescos. Y no faltó el que pagó para llevar mariachis, porque quieren despedir con música a Amaraini.
La familia y amigos quieren levantar la voz para exigir a las autoridades esclarecer el hecho y por ello organizarán una marcha, el próximo viernes a partir de las dos de la tarde, desde Palacio Municipal hasta la Fiscalía.

Información: Sim

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