
El científico de Frontera Sur quería la cuenta para organizar un congreso que se realizará en junio. Finalmente tuvo que intervenir la gerente.
Un trámite que era de lo más simple se volvió primero en una molestia y después en un acto de discriminación.
Yann Hénaut, investigador especialista en Comportamiento y Ecología Animal en el Colegio de la Frontera Sur, acudió el lunes 29 de enero a las 11 de la mañana al banco Inbursa, en la sucursal ubicada en la plaza Bahía, en Chetumal, la capital de Quintana Roo, para abrir una cuenta bancaria que requiere para organizar un congreso. Y fue ahí porque le comentaron que era “fácil y simple” el trámite.
“Es una cuenta bancaria a mi nombre que queremos usar para la organización de un congreso científico que vamos a realizar para el mes de junio”, detalló el científico, quien acudió a un empleado que estaba en la sección de servicios a clientes, le comentó que necesitaba abrir una cuenta y éste le pidió su identificación.
Yann le entregó la credencial del INE y el empleado bancario, al revisar el plástico, le dice que no es mexicano. Yann le responde que sí, que tiene INE y es naturalizado mexicano. Luego el empleado le pide que le muestre un recibo para comprobar su domicilio y ofreció su documento de CFE. Sin embargo, el empleado muestra un gesto de desaprobación y le solicita otro recibo, ahora de telefonía fija.
La sorpresa
“Me quedé un poco sorprendido, ¿quién tiene teléfono fijo hoy en día?; y además acababa de ver que vivo en un poblado, en Laguna Guerrero, donde no hay teléfono fijo, eso es imposible… y no podemos tener ese tipo de factura, que sabemos que siempre para comprobar el domicilio se usa el de CFE”, relató el investigador.
El colega que lo acompañaba, al igual que Yann, coincidieron en que el empleado bancario le puso trabas y discriminó por considerar que es de origen extranjero, e incluso le argumentó que es política del banco solicitar el recibo de telefonía fija para abrir la cuenta.
“¿Por qué no puedo tener los mismos derechos que cualquier mexicano, que cualquier ciudadano?, se preguntaba ayer Hénaut. “Entendí que se trataba de mala fe… inadecuado que te discriminen de esa forma”, lamentó.
Al retirarse, se dieron cuenta que el empleado esbozaba una sonrisa y actitud burlona.
Derechos Humanos y Fiscalía del Estado
Ante ese hecho acudió a Derechos Humanos del estado para presentar la queja por la discriminación de la que fue objeto. Ahí le explicaron que también debía exponer su caso ante la Conapred. Y este martes acudirá a la Fiscalía General del Estado porque es un caso penal.
“Más allá de mi caso, es el momento de denunciar un poco el tipo de situaciones que vivimos los mexicanos naturalizados. No para ser alarmista sino para que la sociedad evolucione en el buen sentido. Es decir, que sea más amigable y tolerante para todos los ciudadanos, que no haya discriminación para quien sea”, afirmó.
Sobre este mismo tema, Ignacio Alonso Velasco, presidente de la Asociación Civil, Mexicanos de Corazón consideró: «Situaciones de discriminación como en la que incurrió ese empleado bancario no se pueden seguir tolerando. Desde la asociación civil Mexicanos de Corazón seguiremos tratando de visibilizar y combatir comportamientos xenófobos hacia mexicanos naturalizados”.
Al tomar conocimiento del hecho, la gerente del banco, María Elena Tapia Ibarra, ofreció disculpas y se comprometió a solucionar el inconveniente y a abrir la cuenta.
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