“Acostúmbrense a bucear entre pilotes”. Luis Leal, buzo de cuevas con 20 años de experiencia, asegura que esta fue la respuesta que les dieron las constructoras del Tramo 5 Sur del Tren Maya, cuando él y un grupo de ambientalistas se quejaron porque el nuevo trazado de la obra proyecta pasar por encima de ríos subterráneos, cuevas y cenotes, en la zona que va de Playa del Carmen a Tulum.
Las protestas surgieron luego del cambio en el trazo que en enero anunció el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), la instancia federal encargada del proyecto.
El cambio consiste en que el Tramo 5 Sur ya no irá por un paso elevado que se estaba construyendo sobre la carretera federal 307 Playa del Carmen-Tulum, sino que, ante la premura por terminar las obras para finales de 2023, la fecha fijada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, ahora pasará a ras de tierra por la zona selvática que corre en paralelo a esa vía federal.
Javier May, el titular de Fonatur, aseguró en enero en un comunicado que la modificación del trazo “es la mejor decisión”, puesto que no afectará a la actividad económica de la región y se cumplirá con la fecha fijada por el primer mandatario para que el proyecto comience a rodar.




















