Por Luciano Núñez

“Para un jugador de esos que ponen el pie con el alma, no importan las dirigencias, no importan las horas de entrenamiento, lo que importa, en verdad, es la tribuna”, afirma el Tío Dardo, que sabe tanto de balones como Jorge Valdano. Justamente, fue la tribuna que forma parte de las audiencias públicas instrumentadas por el gobernador, Carlos Joaquín González, lo que le dio el parámetro de cómo va la administración: un chiflido ya preocupante. Con sólo estar parado unos minutos, el capitán del equipo se dio cuenta de que algunos jugadores lo están dejando morir solo por la banda: algunos en campañas abiertas, otros cuidando intereses de grupos que ya no están en el gobierno, y otros, que sencillamente no saben ni avanzar con el balón, muchos menos bajarla de pecho.
Efervescencia que se desvanece

La audiencia pública que se desarrolló ayer en Bacalar, estuvo marcada por las excesivas vallas, el excesivo control de seguridad y los excesivos reclamos al gabinete. Incluso, la efervescencia con la que llegó el primer mandatario tras las elecciones del año pasado, ya parece desvanecerse por el ánimo de los concurrentes que se encuentran con demasiados filtros para llegar al gobernador, incluso la prensa. Lo que debería ser una multitud de gente buscando soluciones en el gabinete y el propio mandatario, se limita a un grupo de ciudadanos que reciben un número limitado de fichas para atención, alrededor de 100. La confianza se traduce en números, y ayer el número no ayudó. Lo alarmante no fue eso, sino lo que motivó la audiencia pública: una extensa reunión que ayer se prolongó por casi 4 horas con el gabinete.
Los jugadores más desangelados
Los reclamos fueron directamente a quienes se montaron a una campaña anticipada rumbo a los comicios de 2018, como Juan Vergara; los que muestran pocos resultados: CAPA encabezada por Gerardo Mora y, los que sencillamente patean el balón para portería propia: como el caso de la Secretaria del Trabajo, Catalina Portillo, que tuvo que retractarse por desconocer la Ley del Trabajo y la propia Constitución, al igual que la Secretaria de Educación, Marisol Alamilla, que pasó a ser nota nacional por su errática declaración discriminatoria. Ahora, el jugador más cuestionado por los propios compañeros, es Jorge Portilla Mánica, titular de SINTRA; quien ya recibió rechifla dura desde el PRD, cuyos líderes ven con preocupación la violencia que desencadenó por el caso de UBER y la protección a grupos de la administración anterior, concretamente, a los intereses de Roberto Borge, como lo reseña el columnista Hugo Martoccia en La Opinión. Además, ha comenzado a pesar en el ánimo colectivo la falta de impartición de justicia para los que amasaron fortunas con el dinero público; la imposibilidad de desarmar el Blindaje y aplacar el ánimo revanchista con el que llegaron algunos jugadores.
Afirma el Tío Dardo que la tribuna es implacable: ama u odia con idéntica intensidad. Para inclinar la balanza, el capitán deberá hablar más fuerte, porque al parecer, algunos quieren hacer el gol propio para festejar con una tribuna que comienza a dejar las gradas, y que podría tomar revancha en el campeonato que viene.
Luciano Antonio Núñez
Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi, donde actualmente es coordinador en el Sur del Estado. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.




















