Poco se conoce de la poesía que se escribe en la Península de Yucatán y el Caribe. La mayoría de los esfuerzos en esta materia, y de la literatura en general, están confinados a la difusión gubernamental y los loables esfuerzos de la promotoría cultural, con la visión limitada que también ello implica, pues no siempre son poetas quienes organizan la difusión de este milenario arte.

Es precisamente esta visión lo que vuelve interesante la propuesta de Cracken, un fanzine nacido con la idea de divulgar los textos que se generan en esta zona del país y del mundo. Su estilo está marcado por la búsqueda incesante de poesía fresca y arriesgada que vaya más allá de la institucionalización cultural y del purismo poético.

José Antonio Íñiguez, poeta cancunense ampliamente antologado y con publicaciones propias, explica en entrevista para Grupo Pirámide lo que fueron las bases de esta publicación literaria y cómo es que, de la mano de los autores Aldo Revfaulknest y Luis Alberto G. Sánchez analizaron el estatus de la poesía del sur de México.

—¿Cómo se delinea el proyecto?
—Queríamos hacer un fanzine que fuera una especie de reacción a la politiquería cultural que abunda en la Península y a un modo de ver de la poesía que está casi institucionalizada en esta región, a su purismo poético. Quisimos, por otro lado, hacer una publicación en donde se divulgara y se ensayara sobre poesía, que sirviera como plataforma de crítica que bien le hace falta a esta zona. Con base en esta premisa, Aldo y yo nos sentamos, después se incorporó Luis Alberto. Pensamos en un nombre que, a primera vista, no fuera típicamente peninsular ni del Caribe, que pareciera extraño, sui géneris. Que no fuera de aquí, pero que en un cierto sentido habitara o naciera en esta ciudad llena de cosmopolismo y migrantes. Fue entonces que tomamos prestada la figura del kraken, un monstruo de una mitología que no es de esta zona, pero simbólicamente en este fanzine, sí.

Un fanzine es una publicación de poco tiraje, lejos de las grandes editoriales y hecha por aficionados a ciertos temas. Con estas características es que Cracken se define a sí misma, pues desde el inicio, esta idea de hacer algo independiente y curado por conocedores de la poesía, fue el principio rector que los llevó a conformar un variado consejo editorial de reconocidos autores.

Los nombres de Daniel Medina, Alejandro Acevedo, Drapaudi de Mora, David Anuar y Natalia Gómez no son extraños para la poesía del sureste. En voz del propio Íñiguez, se trata de autores de primer nivel, pues tienen premios y reconocimientos, por lo que respaldan este fanzine como un Consejo Editorial que, además, es cercano a la obra de la Península.

—¿Qué tal difícil es encontrar buena poesía?
—Es un poco difícil, no solo que haya poesía, sino que sea con oficio, más fresca, sin guayabera; una poesía que no posea pretensiones fundacionales (como sucede en Quintana Roo, por su casi nulo pasado literario), sino que habite y muestre de verdad su tiempo y su drama social con humildad y sencillez. Buscamos eso y es muy difícil. Sí lo hay, pero hay que buscar. Por eso es arduo el trabajo y yo creo que lo hemos sorteado bien. Ahí vamos.

Hay dos maneras en las que el consejo editorial de Cracken consigue el material para sus publicaciones. La primera es por medio de una convocatoria abierta, donde se reciben textos, se seleccionan y solo una parte de ellos es publicada, precisamente para mitigar esa escasez y poder llenar más números. La segunda es mediante una invitación directa a autores reconocidos para publicar su material inédito.

Actualmente, el club editorial, conformado por los autores ya mencionados, se encuentra trabajando en la tercera edición, que sería el segundo número oficial publicado. El número 1, en circulación desde noviembre, contiene 26 textos y tiene un tiraje de 200 ejemplares, que pueden ser adquiridos enviando un mensaje a la página de Facebook Cracken Fanzine.

“Es muy poca la distribución, pero estamos empezando a mandarlo a cualquier parte del país. Igual nos encargamos de que el Consejo Editorial nos ayude a distribuir. El fanzine es más de mano en mano, así se consigue, por eso nos lo pueden pedir en la página y también está en algunos cafés de la ciudad”, señala el autor.

Otra manera de adquirirlo es asistiendo a las presentaciones que se han hecho en Cancún, Chetumal, Playa del Carmen y Mérida, donde ha tenido un buen recibimiento por parte de propios y extraños. Poco a poco, esta bestia mitológica hecha de letras va extendiendo sus tentáculos allende las fronteras donde fue concebida.

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