Todos los años, el 8 de octubre es una fecha que se caracteriza por los festejos donde se conmemora el nacimiento de Quintana Roo como estado libre y soberano, sin embargo, en esta ocasión viene cargado de un nuevo hito en la cultura de Cancún: el teatro más icónico de la ciudad cumple 25 años de existencia.

Para entender la historia del Teatro 8 de Octubre, es indispensable hablar con una de sus artífices: la actriz Magdalena Hidalgo Cano, promotora teatral incansable y toda una institución en cuanto a la cultura de nuestra ciudad se refiere, pues fue la directora fundadora de lo que hoy conocemos como Instituto de la Cultura y las Artes de Benito Juárez.

Era el año de 1989 cuando la directora teatral, oriunda de Monterrey, llegó a Cancún con una maleta llena de experiencias, primero en sus trabajos universitarios y luego con un grupo teatral independiente. Un año más tarde fue invitada a trabajar en la creación de la Dirección de Cultura, en la administración de Mario Villanueva.

La nueva dependencia estaba a cargo de la dirección de Participación Ciudadana del municipio, encabezada entonces por José Luis Ochoa Guerrero, quien es recordado en el ámbito cultural de nuestra ciudad como un gran promotor, desde aquellos años en los que fortaleció las relaciones con Cuba, de donde vino la inspiración para fundar este recinto.

“Fue un hombre con mucha preparación que vio como una necesidad este movimiento cultural. Siempre ha sucedido esto en Cancún, es una ciudad donde viene mucha gente de todo el mundo, de todo México, y cada quien ha ido aportando su granito de arena”, así lo recuerda Hidalgo Cano.

─¿Qué era este espacio antes de ser teatro?
─Con José Luis Ochoa soñamos con este teatro, que antes era un auditorio del Instituto Quintanarroense de la Cultura. Después de hacer un viaje a La Habana, Cuba, donde presentamos una obra de teatro, pues surge la idea. Cuando él fue delegado del Instituto, me propuso que podríamos volver este lugar una pequeña sala de teatro y pues nos pusimos manos a la obra. Se rehabilita ese espacio y se convierte en el Teatro 8 de Octubre.
“Cuando me dijo José Luis ‘le vamos a poner 8 de octubre’, le dije que por qué, él me dijo que se festeja cuando deja de ser territorio Quintana Roo y se convierte en estado, me dijo que es importante dejar memorias para que la gente se pregunte por qué esa fecha, para que se recuerde precisamente ese momento. Se le quedó, entonces, ‘8 de octubre’.

─Junto contigo y el propio José Luis Ochoa, ¿qué otros nombres son importantes en el desarrollo de este teatro?
─Hay muchos nombres, sería muy complicado decirlos todos. Tengo que hablar de la gente que ha estado conmigo ahí en la lucha: Carlos Martínez Correa “Kalin”, Mónica Jiménez, mis hermanos Claudia y Eduardo, que han estado conmigo en las buenísimas y en las malísimas. Toda la gente que participó y sigue participando en este proceso. Óscar López, Hiram Sánchez que fueron alumnos nuestros y ahora andan haciendo también su trabajo. Ernesto Aquino, Gina Saldaña, Ariel Cob… hay muchos que se me van de la memoria.

Para Magda ─como la llaman con cariño en el medio─, el Teatro 8 de Octubre llega a sus 25 años siendo un espacio práctico para todos los que laboran en el área escénica, en pie, agradable y cómodo para los grupos artísticos y sus asistentes. Además, el personal que ahí labora siempre ofrecerá su amabilidad y generosidad: la parte técnica, el coordinador, todos gente sensible que ayudan a la labor escénica, asegura.

─¿Piensas en alguna anécdota en especial?
─Lo que recuerdo es algo en el día a día mío, es personal (risas). Todo el espacio que es el teatro y las oficinas del Instituto, todo lo que significa esa infraestructura, me ha tocado pintarlo de un color, de otro, barrerlo, trapearlo, desayunar, comer, cenar… Y no solamente yo, mucha gente que ha sido parte del proceso que significa el tener ahora un teatro, que haya oficinas de un Instituto y que tenga una continuidad, una base sólida. Cada que estoy en el “8 de octubre” y estamos armando algo para el escenario, con muchas horas ahí trabajando, siempre hay un momento en el que llega la hora de los sagrados alimentos. Una vez más, me digo, depende la hora del día, pues estoy comiendo, cenando o desayunando ahí (risas), eso para mí es muy significativo, y pienso que para toda la gente que colabora.

─¿Qué crees que sigue para este recinto?
─Pienso que seguirá haciendo cosas mejores, ojalá que esta y futuras administraciones piensen que un teatro está bien, pero si hubiera dos, tres teatros más, estaría mucho mejor. Que hubiera más casas de cultura, no solamente una, porque la ciudad ha crecido muchísimo. La cultura tiene mucho que aportar, se requieren muchas casas de cultura donde la gente vaya a aprender oficios: el oficio de hacer teatro, el oficio de bailar las danzas folclóricas. Estas artes disciplinarias, artísticas, para los jóvenes y no tan jóvenes, nos ayudan muchísimo en nuestra vida, te hace disciplinado, te ayuda a la imaginación… yo creo que eso es algo que hay que procurar muchísimo, tener más espacios culturales.

La entrevista concluye con una invitación para presenciar la más reciente producción de la compañía Usigli, fundada por Hidalgo Cano, que sigue trabajando en este y otros espacios teatrales. La obra es «Soy Federico García Lorca», escrita por la propia Magda y es parte de los festejos del “8 de octubre”, que se llevarán a cabo a lo largo de esta semana.

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1 COMENTARIO

  1. Magdalena Hidalgo es una gran artista, una mujer q nació con esa vocación y como todo buen artista la ha desarrollado, luchado, creado y es una institución del teatro . A su lado y bajo su guía se han desarrollado varías generaciones ya, de nuevos artistas!
    Me enorgullezco y congratuló de ser su amiga!!!
    Felicidades Maestra!!!!

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