En sus primeros años de vida, la población ingresaba al faro en Punta Cancún por medio de los accesos de Caracol y Gaviota Azul, pero con la terraza que recientemente construyó el hotel Hyatt Ziva Cancún, los habitantes ya no pueden disfrutar en esa zona, aseguró la pionera y activista, Tiziana Roma.

En 1975 fue construido el hotel Camino Real y el diseño de sus espacios interiores fue creado por el afamado arquitecto Ricardo Legorreta; después de tres décadas fue vendido el inmueble y cambió de nombre a Dreams Cancún. Y en 2014 fue nuevamente vendido a la empresa AM Resorts que remodeló el lugar y lo renombró como Hyatt Ziva Cancún.

Entre esos cambios, señala Tiziana Roma, creó una especie de terraza que permite a los huéspedes el acceso al faro; en cambio, si alguna persona desea ingresar caminando por la playa, no puede acceder a la pequeña caleta.

Lamentó que poco a poco se ha limitado el acceso a la playa a los ciudadanos, porque indicó que si alguien desea ingresar por playa Caracol, donde actualmente se encuentra un restaurante de mariscos, tendría que llevar sus bolsas en la cabeza porque el nivel del agua es alto.

Recordó que anteriormente los primeros habitantes de Cancún podían gozar libremente de las playas, pero ahora parece que la población fuera extraña o ajena y cada vez tiene menos oportunidad de disfrutarla.

Incluso, dijo que hay actualmente cinco o seis accesos dignos a la playa y en otros, definitivamente no es posible tener acceso al mar, por lo que dijo apoyar la propuesta de que no se privatice el faro, petición que ya suma 363 firmas de un total de 500 que tienen como meta.

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