Un recorrido de la Secretaría de Contraloría estatal por los trabajos de remodelación de la zona conocida como “El Crucero”, en Cancún, constató que el avance de los mismos va por el 36 por ciento, lo cual representa un retraso de 11 puntos porcentuales con respecto al 47 por ciento que marca el programa de obra para estas fechas.
Sin embargo, esto no significa que se vaya a aplazar, sino que posiblemente deberán hacerse adecuaciones con respecto al personal de trabajo para concluir las obras el 30 de agosto, como está programado, aseguró el secretario de Contraloría, Rafael Del Pozo Dergal.
“Es una obra compleja por todos los elementos que la integran. Me parece que se está atendiendo un gran pendiente de muchos años que se había dejado, se habían hecho parches. También me parece que hay muchas cosas que deben adicionarse al trabajo para que el resultado sea el óptimo”, opinó.
Señaló que entre las observaciones que surgieron como parte de este recorrido, algunas tienen que ver con recomendaciones que se harán las empresas Aguakan, Teléfonos de México (Telmex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), en el afán de que aprovechen las obras para modernizar su infraestructura e introduciendo cableado subterráneo en vez de postes.
Por ejemplo, refirió que la concesionaria de agua potable volvió a introducir tubería de PVC en el área, hecho que lamentó porque pudo haberse aprovechado la oportunidad para hacer una inversión con mejor material para evitar problemas en el futuro, dado que el concreto estampado tiene un grosor de 25 centímetros.
“Sería un gasto enorme para la administración tener que romper, abrir y volver a empezar este proceso de lastimar poco a poco una infraestructura que debemos de cuidar entre todos”, afirmó, además de agregar que la idea es que estas obras duren más de dos décadas.
Modificaciones
Según la Contraloría, otro de los aspectos que se está considerando son las diferentes opiniones de las organizaciones de la sociedad civil, por ejemplo, se implementarán áreas verdes en las banquetas donde se podrán sembrar nuevos árboles. Asimismo, surgieron observaciones con respecto a la señalización en los camellones para evitar accidentes.
A pesar de estas adecuaciones, no se tiene contemplado, por el momento, que el presupuesto supere los 18 millones 717 mil 311.46 pesos con los que está etiquetado el proyecto, que incluye la modernización del parque.
El funcionario insistió en que el retraso es natural en una obra de estas dimensiones, pero no se habla de prolongar la obra sino de tomar en cuenta los elementos que han ido apareciendo conforme se avanzó, por ejemplo, un viejo pozo de absorción que desconocían y que ahora buscará rehabilitarse para contribuir a paliar las inundaciones que sufre la zona en temporada de lluvias.
“Desde luego, no apostamos a entregar la obra pública a destiempo, pero lo que tampoco vamos a hacer es avanzar y avanzar para entregar en fecha a costa de la calidad o de no escuchar a los ciudadanos” afirmó el funcionario estatal.



















