Cancún es una de las pocas ciudades en el país donde el viacrucis se vive de manera singular en cada parroquia e incluso «la celebración le llega hasta a los turistas que se convierten en la fe, aunque anden en bikini».
Entrevistado durante la presentación del Consejo Interreligioso de Quintana Roo, el Obispo de la Prelatura Chetumal-Cancún, Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, afirmó que, en Playa Delfines, no se restringe la entrada a nadie, ya que incluso y por ser el escenario en una playa, los turistas participan en traje de baño y eso no significa sea una falta de respeto.
«El viacrucis de la playa es hermosísimo, cada vez lo hacen mejor y logra su objetivo de provocar la conversión”, expresó. “Hay gente que llora, que se conmueve y se confiesa, aunque esté en bikini”.
Agregó que en Las Palapas se realiza uno con mucha presencia artística que le gusta a la gente.
Mencionó que unas 20 parroquias de Cancún con sus capillas ofrecen en promedio 40 representaciones que reúnen a unos 50 mil feligreses.
«En algunas regiones, las viejitas se enojan con los verdugos y les reclaman porqué le pegan tan fuerte a Jesús, pero lo hacen porque todos se meten de lleno en su papel», comentó. (Con información de Agencia SIM)



















