Los vínculos de Hernán Bermúdez Requena con el crimen organizado no eran un secreto para Adán Augusto López Hernández.
En 2018, el entonces gobernador electo de Tabasco pidió a un grupo de consultores elaborar un programa de seguridad para su sexenio. Ellos le advirtieron que el hoy prófugo de la justicia aparecía como “persona de interés” en una base de datos de la inteligencia federal sobre sujetos relacionados con la delincuencia, afirmaron fuentes con conocimiento del asunto.

Esta alerta se dio cuatro años antes de que, en 2022, Bermúdez apareciera en documentos de la Defensa, filtrados en los Guacamaya Leaks, como miembro del grupo criminal La Barredora.
Sin embargo, López Hernández canceló el vínculo que estableció con los consultores y el 11 de diciembre de 2019 nombró al Comandante H como secretario de Seguridad estatal.
Los cuatro amigos fueron amparados políticamente por Manuel Gurria Ordóñez, cuando fue gobernador de Tabasco entre 1992 y 1994.
Los cuatro amigos provienen de familias social y económicamente importantes de Tabasco; las familias de ellos tenían ranchos y mucho ganado, cuentan. Adán López Hernández y Jaime Lastra Bastar, por otro lado, son abogados y notarios públicos. Hernán fue el policía del grupo y Humberto el que hacía las inversiones en las construcciones de sus amigos. Con información de Excelsior.




















