Por Ignacio Alonso Velasco 

 

Cancún, Quintana Roo.- La interculturalidad se puede definir como un fenómeno comunicativo, social y cultural en el que representantes de diferentes identidades culturales específicas se relacionan en condiciones de igualdad sin que ningún punto de vista predomine sobre los demás o sea considerado “normal”.

Este tipo de relaciones favorecen el diálogo y el entendimiento, el enriquecimiento y la integración de las culturas.

En este sentido, la asociación civil Mexicanos de Corazón ha logrado incidir en la mejora de las condiciones de interculturalidad en la entidad caribeña. No se puede negar que Quintana Roo es un rico mosaico de personas que vienen a vivir a él de diferentes partes del mundo, con distintas culturas.

Muchos de estos individuos deciden abrazar este país y quedarse a vivir en él, aportando sus conocimientos, destrezas y habilidades obtenidas en sus lugares de origen. Para lograr una integración total con la población oriunda mexicana, es importante pasar por el proceso de la naturalización, por medio del cual se puede obtener la nacionalidad del país de adopción, siempre y cuando se cumplan con los requisitos que el mismo Estado mexicano establece.

Lamentablemente, las leyes mexicanas siguen insistiendo en diferenciar entre dos categorías de mexicanos, los de nacimiento y los de naturalización, otorgándole más derechos a los primeros que a los segundos, cuando todas las personas con ciudadanía mexicana debieran ser iguales ante la ley, con los mismos derechos y obligaciones. De lo contrario, se incurre en una clara vulneración al derecho humano a la igualdad y no discriminación.

Con el objetivo de trabajar a favor de este derecho humano y favorecer la interculturalidad laboral en Quintana Roo, se han presentado iniciativas de ley ante el Congreso del Estado, Ayuntamientos y Cámara de Diputados para eliminar el requisito discriminatorio de ser mexicano “por nacimiento” para ocupar multitud de cargos públicos, cuando lo que se debería exigir es contar con la nacionalidad mexicana, independientemente del lugar de nacimiento.

Te puede interesar: Vincula juez a proceso a Salomón “N” y Óscar “N”, líderes del sindicato de taxistas de Cancún

Por medio de esta buena práctica ya se ha logrado que la normatividad municipal de Benito Juárez, Othón P. Blanco y Bacalar sea totalmente incluyente con los mexicanos naturalizados. Lo mismo se ha logrado a nivel estatal, al reformar la Constitución Quintanarroense y otra decena de leyes secundarias.

Con estas reformas legales, se ve beneficiado el 2% de la población quintanarroense (40 mil personas), el cual no tuvo la fortuna de nacer en México, pero que vive y trabaja aquí, formando familias y aportando lo mejor de cada quien.

Aún quedan muchos “candados legales” por romper en todos los niveles de gobierno, así que se seguirá llevando a cabo el acercamiento con autoridades que tengan una mentalidad humanista y estén dispuestas a lograr que no haya barreras que separen a los mexicanos por nacimiento de los que lo son por naturalización, lo cual favorecerá la inclusión de estos últimos y la interculturalidad de Quintana Roo.

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp