La elección judicial del 1 de junio llega con poco interés de participación, con la realización de tómbolas para elegir a algunos candidatos, la presencia de aspirantes a juzgadores vinculados con el crimen organizado y otros delitos, confusión por el nuevo diseño de las boletas, reparto masivo de acordeones y un acarreo previsto para lograr la meta del Instituto Nacional Electoral (INE) de 20% de votantes.

Especialistas anticipan un proceso plagado de irregularidades en una elección organizada por el INE con limitación de recursos, con una reforma y reglas improvisadas, y sin equidad en las campañas, por lo que se vaticina una elección desastrosa derivada de la reforma impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Organizaciones civiles han denunciado a una veintena de candidatos por estar ligadas al crimen organizado, abuso sexual y por nexos con la Iglesia de la Luz del Mundo.

A pesar de que los Comités Técnicos de Evaluación del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial hicieron una revisión de estos perfiles, debido a la premura del proceso se fueron a las listas aprobadas a pesar de incumplir con los requisitos. Con información de El Universal.

 

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