El país asiático decidió suspender el suministro de tierras raras a las empresas estadounidenses, lo que ha limitado el acceso a más del 80% de metales esenciales para diversas tecnologías, incluyendo la inteligencia artificial y la defensa militar.

Las tensiones comerciales impulsadas por el presidente Donald Trump han tenido repercusiones significativas en la industria armamentista de Estados Unidos.

China decidió suspender el suministro de tierras raras a las empresas estadounidenses, lo que ha limitado el acceso de Estados Unidos a más del 80% de metales esenciales para diversas tecnologías, incluyendo la inteligencia artificial y la defensa militar.

El año pasado, Estados Unidos importó más de 116 millones de dólares en metales de tierras raras desde China, lo que representa el 74.6% de sus compras externas. Estos minerales son fundamentales para la fabricación de equipos militares avanzados como el avión de combate F-35 y submarinos de clase Virginia, que requieren grandes cantidades de tierras raras.

Tres décadas de dependencia china

A lo largo de las últimas tres décadas, la dependencia de Estados Unidos de las importaciones de tierras raras ha aumentado, con un 72% de estas importaciones provenientes de China entre 2019 y 2022. Aunque el vecino país del norte cuenta con una mina de tierras raras, Mountain Pass, la materia prima debe ser enviada a China para su refinamiento, lo que resalta la vulnerabilidad del país en esta cadena de suministro.

China no solo posee el 35% de las reservas mundiales de tierras raras, sino que también controla entre el 80% y el 85% de su procesamiento. Esta posición le permite influir en el mercado a su antojo, como se evidenció en 2010, cuando una reducción en la cuota de exportación provocó un aumento drástico en los precios.

A pesar de que Lockheed Martin, una de las principales empresas armamentistas de Estados Unidos, ha enfrentado restricciones chinas, la compañía ha señalado que estas medidas no han tenido un impacto significativo en sus operaciones. Sin embargo, las nuevas restricciones impuestas en 2023 y la prohibición de exportaciones en 2024 sí están afectando su producción.

Ante esta situación, Washington ha comenzado a mirar hacia Groenlandia, que alberga entre el 20% y el 25% de las reservas mundiales de tierras raras, en un intento por diversificar sus fuentes y reducir la dependencia de China. (con información de La Jornada)

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