
El Puente Vehicular Nichupté, una de las obras de infraestructura más importantes de Quintana Roo, presenta un avance físico del 81.4 % a julio de 2025. Y por diversas razones, su entrega se reprogramó para el 20 de diciembre de este año.
La empresa ICA inició en Cancún la obra el 1 de julio de 2022 -la meta era concluir en año y medio-. Pero en realidad la construcción sumará alrededor de 41 meses de trabajo en diciembre próximo, lo que ha elevado el costo, al pasar de 5 mil 580 millones a 9 mil 570 millones de pesos.
Entre los principales factores del retraso destacan la karsticidad del subsuelo y el hallazgo de cavernas subacuáticas, incluida una de 80 metros de profundidad y 70 metros de ancho, que obligaron a rediseñar el proyecto e incorporar un puente arco de 103 metros.

También influyeron el mal tiempo, como la suspensión de labores por más de diez días durante la alerta amarilla del huracán Beryl en 2024, y problemas logísticos y técnicos.
Una vez concluido, el puente de 8.8 kilómetros conectará Cancún con la zona hotelera y reducirá la saturación vial en este destino turístico.
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