Miércoles por la mañana. Cientos de usuarios de redes sociales denuncian que el número telefónico 998 296 0042 les llamó para dejarles oír una grabación que invita a definir si votaría por Carlos Orvañanos, vocero del gobernador, o por Mara Lezama para la presidencia municipal de Benito Juárez durante los próximos comicios.
No solamente se trata de un movimiento político poco inteligente, sino que, incluso, este tipo de estrategia pudiera ser considerado como un acto anticipado de campaña. Además, si sus resultados llegan a ver la luz, no se tratará de un ejercicio metodológico confiable, consideró el especialista en mercadotecnia electoral, Carlos Gordoa Palma.
«Me dio tristeza ver el nivel en el que se están manejando las cosas, me parece que no se han actualizado las personas que están haciendo este tipo de trabajo y me parecería lamentable que les estén pagando», lanzó el director del Centro Latinoamericano de Estudios de Opinión (CLEO)

Entrevistado por Grupo Pirámide, el experto afirmó que «se ve a leguas» que no existe una metodología, pues no se explica de manera concreta el objetivo de la encuesta, no hay una invitación de por medio y este método de recolección de datos es una de las peores ideas que puede tener un partido político o un gobierno para recoger la opinión de la ciudadanía.
«Cuando haces un estudio tienes que determinar a cuánta población y cómo está conformada. Por ejemplo, si en Quintana Roo tenemos 60 por ciento de mujeres y 40 por ciento de hombres, tienes que aplicar seis encuestas a mujeres y cuatro a hombres», explicó.
Detalló que el resultado de estas encuestas no puede ser nada confiable, pues parecen cimentadas en una base de datos de origen desconocido y además con una voz grabada, no con un encuestador que se asegure de que quien contesta es el propietario de la línea, que es mayor de edad, que vive en la entidad donde se realiza la encuesta, entre otros parámetros.

Campañas virtuales
Para Carlos Gordoa, esta encuesta es una mala señal de las elecciones que vienen, donde la pandemia por COVID-19 ha limitado los acercamientos entre las personas y los candidatos tendrán que hacer, al menos en un principio, una campaña electrónica.
Inevitablemente, considera el experto, esto va a repercutir en una muy baja participación en las urnas, pues pocos políticos han sabido comportarse a la altura de este tipo de proceso; en su mayoría no han hecho nada de posicionamiento en línea, además de que deberán apegarse a las nuevas disposiciones fiscales en internet.
«Ya intervino Hacienda para regular este tipo de gastos. Las redes sociales van a tener que informarle a Hacienda quién está pagando los espacios publicitarios, ya no es como hasta hace poco tiempo que podías usar las redes sin fiscalización por el órgano electoral», apuntó.
Su recomendación para la ciudadanía es estar informados, comparar datos y saber que este tipo de escenarios son sanos y están permitidos, pero siempre deben seguir una cierta metodología, de la cual deben informar al levantar las encuestas; además de lo obvio pero poco aplicado: el ciudadano debe conocer y exigir perfiles políticos que puedan desempeñar un buen papel en caso de llegar a un puesto de gobierno.




















