Podrán cambiar de religión, de equipo de fútbol, de marcas de inciensos (hard), pero las Sacerdotisas Mayas jamás renunciarán a su eviterna locura por Ricardo Arjona. No conciben el mundo sin su música, cuyas estrofas burlan la simetría y las métricas con soberbia destreza. No. En esas divagaciones estéticas estaban –mientras comían unos queques sobre avenida Independencia- cuando se encontraron en Chetumal con Omar Muza, ex servidor público y ahora dedicado a las milimétricas punterías de su escopeta de competición. Mientras ellas lo convencían de sumarse a las filas arjoneanas, él les rebatió que lo que hay que hacer de manera urgente es una Ley Antichapulineo. Miembro del PRI, aún bajo zozobra, lamentó que los políticos anden saltando de partido en partido como si se tratara de una rayuela. “No existen los ideales, sólo las conveniencias personales”, dijo, quien apoyará a su amigo, el frontenista Jesús “Chucho” Rodríguez por el distrito XV.

“Voy a comenzar a trabajar en un borrador”, adelantó, mientras lustra su doble caño para ir a competencia nacional. La realidad es que, de los 25 diputados que llegaron, seis se han declarado independientes, y otros tantos se han pasado al partido de conveniencia.

Algunos de ellos estarán de nuevo en las papeletas como si nada hubiera pasado. Un día son priístas, al otro día son Joaquinistas; un día son Pesistas, al otro día brincan para la independencia. El único bálsamo para los priístas de Quintana Roo es que Raymundo King dejará de estar bajo las mieles de la plurinominal, cuya presencia en la visita de José Narro causó prurito y hasta alergias y ronchas de todo tipo. Mientras las mujeres prenden incienso para escuchar al guatemalteco, El Oráculo Maya ha hablado…

 

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