
Por Luciano Núñez
“Un mal árbitro puede empañar el mejor de los partidos”, afirma el Tío Dardo, “y te lo hace en una jugada”, dice recordando -seguramente- con rencor alguna vez que el Santo de sus amores, San Lorenzo, fue afectado por una jugada mal pitada. Son esas veces que el árbitro ve una alevosa patada y dice mirando de reojo: “Siga…siga”.
La justicia federal, estatal, o los responsables de la justicia en general, como Usted la quiera llamar, han pitado una jugada por demás polémica. Días atrás quedó en libertad Ercé Barrón Barrera, ex tesorero de la administración de Roberto Borge. Pagó la ridícula y delirante suma de 10 mil pesos para salir petulante proclamando su inocencia, acusado de mal administrar más de 500 millones de pesos.
Más faltas alevosas
Meses atrás, Mauricio Rodríguez Marrufo salió con una fianza de 39 millones de pesos y, semanas antes que él, hizo lo propio su subordinada Paula Achach, que puso sobre la mesa propiedades y autos de lujo para llevar su proceso en libertad. Y el pasado sábado ingresó a prisión el ex secretario de gobierno, Gabriel Mendicuti Loria, horas después de haber participado en una reunión con el candidato presidencial José Antonio Meade. Su proceso también supera los 500 millones de pesos.
Los mensajes

¿Qué clase de mensaje nos está dando la justicia, es decir, los árbitros de este controvertido partido? Un mensaje claro sería: “roba y sigue robando que algo quedará”, parafraseando a Joseph Goebbels, propagandista Nazi cuya teoría era “miente, miente, que algo quedará”. Este “sabadazo”; como lo calificó el propio procurador Miguel Ángel Cen, ha sido una falta artera a la ciudadanía, a la expectativa de justicia y la confianza.
Justicia, talón de Aquiles

La impartición de justicia ha sido uno de los más graves talones de Aquiles del estado líder turístico. Si la gestión de Fidel Villanueva ha sido sumamente cuestionada al frente del poder judicial, acusado de quedarse con terrenos a low cost y hacer campaña abierta a favor del candidato priísta, Mauricio Góngora, la labor del nuevo presidente Antonio León, deja mucho que desear. En el transcurso de ya varios meses al frente de este poder, no ha dicho siquiera ni esta boca es mía. Se comprometió a revisar las cuentas de su antecesor y resulta que hasta ahora Villanueva ha pasado a la historia como un brillante administrador de los fondos del Poder Judicial. Adentrándonos a los números, Quintana Roo muestra los peores índices a nivel nacional.
Presos sin condena en un oscuro informe sobre justicia
El Informe Paz México de 2017 dice que un total de 21 estados tuvieron tasas de presos sin condena mayores en 2016 que en 2011. Destacan Nayarit, Sinaloa, Quintana Roo, Estado de México, Durango y Coahuila.
Deshonroso segundo lugar

Nuestro Estado ocupa el segundo lugar, después de Nayarit, en cuanto a sus niveles crecientes de presos sin condena. Ubicado en el sitio 30 de 32 en 2016, la tasa se triplicó entre 2011 y 2016, justamente, cuando Fidel era presidente del poder judicial. Vaya usted a la cárcel y verá esta realidad plasmada en historias que provocan el asombro y el espanto. En un reportaje publicado en revista Dos Puntos años atrás, se dieron a conocer historias de mujeres que estaban presas por robarse una blusa, por estar en el lugar equivocado o simplemente tener un abogado que no hace de su profesión una labor humanitaria y digna. Por otro lado, vemos que millonarios de la “generación perdida” salen con 10 mil pesos como si fueran personajes del espectáculo entre flashes y custodios. Este “equipo de pesadilla” (contrario al Dream Team) de políticos creados por Félix González Canto y Roberto Borge, al parecer saldrán a disfrutar de los millones de recursos públicos desviados y colocados en paraísos fiscales. Algunos se enrolarán en la campaña presidencial, y así, la política nos deja ver lo peor una vez más en este partido para el olvido.
El espectador se queda masticando el amargo sabor de no alzar la copa por un árbitro que pita mirando para otro lado; que pita mirando la cartera o que pita mirando a los dueños del club.
*) Es life coach, técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.



















