Por Pájaros en el Alambre

 

Las llamadas masivas a celulares de ayer para saber por qué candidato votarían los encuestados para la elección 2021 por la presidencia municipal de Benito Juárez: Carlos Orvañanos (PAN y actual vocero del Gobierno Estatal) o Mara Lezama (Morena, actual alcaldesa de Cancún) fue acaso la confirmación del cambio de planes en el PAN. Hoy, dicho claramente en conferencia de prensa del partido: sí va.

Todo apuntaba -hasta hace unas semanas- a que el diputado federal, Jesús Pool, que pasó del PRI al PT, y de Morena al PRD, sería el candidato por Benito Juárez, algo que extrañaba con mediciones que no lo daban más que en el 7 por ciento de las preferencias. Al perecer, intentará repetir la diputación federal a la que llegó por Morena; un plan complicado de acuerdo a las proyecciones de la encuestadora oficial del “Gobierno del Cambio”, Mitofsky: Morena arrasa en el Norte.

Será acaso, por ello, que el partido creado por Manuel Gómez Morín, capitaneado en Quintana Roo ahora por el propio gobernador, Carlos Joaquín, ya subido de lleno al GOAN, apostó por la figura del actual vocero, que viene de la iniciativa privada y que no le fue “tan mal” en su candidatura anterior.

Veamos algunos números: en el pasado proceso electoral Orvañanos (dueño de la cervecería Tulum) fue candidato por el distrito VII, que quedó en manos de la hoy diputada María Fernanda Trejo, que ganó con 7,572 votos; sin embargo, Orvañanos logró un digno resultado con cerca de cinco mil votos, que sucumbieron por los efectos del tsunami de Morena.

 

Con la posible designación del vocero en una candidatura, no estaría descabellado que pudiera además (cuando se cumplan los plazos) alzarse con la dirigencia del partido, hoy en manos de un desconocido Faustino Uicap, y anteriormente del diputado Eduardo Martínez Arcila, sobre quien pesan serias denuncias de corrupción en su paso por la Gran Comisión del Congreso.

Era hora de que el “Gobierno del Cambio” presentara al menos un movimiento en su filas para una elección que está cerca y que tendrá, del lado federal, bombazos informativos como el posible juicio a cuatro presidentes, uno de ellos, del PAN. No está fácil lograr candidatos que compitan contra Morena.

Lo importante de la designación es que el partido azul abrió la jugada a una figura relativamente nueva en el espectro electoral y no removió la bolsa de los fusibles quemados de siempre. A su favor, tiene la alta exposición que le dio la pandemia: primero fue vocero de la reactivación económica, y ahora, la vocería que estaba en manos de Haidé Serrano, que dicen “los cables”, podría jugar un espacio en Solidaridad.

Ahora, el delgado hilo sobre el que caminará el candidato del “Cambio” es el uso de los recursos públicos y las horas laborales, dado que tendrá marca personal en los tiempos que corren, donde los celulares “todo lo ven”.

 

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