Por Pájaros en el Alambre
Cancún, Quintana Roo. Trazar una buena agenda de gobierno es acaso la esencia de una gestión.
En eso, la alcaldesa de Cancún, Ana Patricia Peralta, ha comenzado el año con varios aciertos que abonan a su continuidad en la administración para 2024.
Por un lado, ha salido a las calles para desterrar los basureros clandestinos que proliferan por centenares de puntos de la ciudad, incluso, en áreas verdes y parques.
En ese sentido, la autoridad ha apelado a la corresponsabilidad ciudadana para que Cancún sea una ciudad limpia y libre de tiraderos clandestinos, y por el otro, también ha dado en el clavo con la instrumentación del programa Cancún Nos Une, sello de su administración, para atender de manera directa a los ciudadanos que buscan una solución a las diferentes problemáticas.
La juventud y dinamismo de la política, mancuerna ideal de la gobernadora, Mara Lezama (a quien nunca se le desconecta la pila), han permitido avanzar en varios frentes, ahora, con la instrumentación del alcoholímetro para frenar los numerosos accidentes que se registran los fines de semana.
La frescura de sus mensajes contrastan notoriamente con las y los demás aspirantes a gobernar Cancún en el próximo trienio, que apuestan a boletines acartonados de los años 70 y un trabajo territorial inexistente.
En pocas palabras, les ha pasado la escoba…




















