Por Ignacio Alonso Velasco
El modelo que aquí propongo para atender la zona en conflicto en la Península de Yucatán consiste en asociar municipios para crear un organismo público descentralizado.
En el proceso operativo al gobierno federal le compete diseñar los planes generales en materia de desarrollo regional, mientras que a las autoridades estatales les corresponde una función facilitadora para la constitución de la asociación entre municipios de diferentes entidades federativas, como es el caso, y así delegar la gestión del territorio a un Agente Técnico Local, en concordato con representantes calificados de la iniciativa privada, del sector social y del ámbito académico, a los que se denominará Agentes de Desarrollo Local.
Este modelo sería idóneo para hacer realidad uno de los programas que contempla el Poder Ejecutivo del Estado de Quintana Roo (2023), en su Plan Estatal de Desarrollo 2023-2027, dentro de su Eje 4. Medio Ambiente y Crecimiento Sustentable, el cual lleva por nombre: “Plan Regional para el Desarrollo de las Zonas Limítrofes” (p. 568).
Dicha integración regional también se encuentra presente en el área de oportunidad 5 que el Poder Ejecutivo del Estado de Campeche (2021) recoge en su Plan Estatal de Desarrollo 2021-2027 para lograr el aprovechamiento sustentable y así brindar a sus ciudadanos un estado habitable, ordenado y sostenible (p. 406).
Para fines operativos, este modelo multinivel y multiactor propone un esquema dual que contiene una gestión de la gobernanza local incluyente mediante la participación activa de la sociedad civil y del sector privado, como agentes estratégicos que laboren al lado del sector gubernamental local.
Precisamente esa gobernanza está contemplada en el tema 5.22 del Plan Estatal de Desarrollo del Estado de Quintana Roo, el cual tiene como objetivo específico: “garantizar un gobierno eficiente, en el que el diálogo con diferentes sectores de la sociedad, fortalezca la confianza ciudadana en las instituciones públicas, asegurando una mejor democracia y participación social” (p. 544).
La línea de acción 5.22.1.14 del Plan Estatal de Desarrollo quintanarroense tiene una especial incidencia con la propuesta de solución aquí planteada ya que contempla lo siguiente: “Garantizar la representatividad gubernamental del estado de Quintana Roo fortaleciendo los vínculos de cooperación (…) con homólogos de las Entidades Federativas, emprendiendo acciones que fomenten la inversión y nuestras ventajas competitivas” (p. 545).
La interacción entre los municipios insertos en el territorio disputado en la Península de Yucatán actualmente tiene la forma de disputa y discordia, pero también puede darse en la concordia y la paz. En este asunto la filosofía política ha tenido, entre muchos otros empeños, el de proporcionar el conocimiento práctico que permita la transición entre sendos tipos de relación. Con esta columna de opinión se espera poder aportar algo de luz al respecto.




















