Quien logre imponerse esta semana en las encuestas, método que viene fallando en el mundo entero, muy probablemente será presidente de México, del 2024 al 2030.

Por Luciano Núñez
Las encuestas vienen fallando –y por mucho– en las elecciones del mundo entero. El escándalo más sonado acaba de suceder en Argentina donde, el candidato que casi todas ubicaban como tercero cómodo, ganó las primarias: el ultraderechista Javier Milei. En España pasó lo mismo. Sin embargo, la alianza de la 4T ha decido que es el método para elegir a su candidato a la presidencia de México, que muy probablemente se convertirá en presidente, dado el amplísimo margen que tiene el partido troncal con el resto: Morena.
El prestigiado periódico español, El País, de tendencia conservadora, publicó ayer un amplio estudio de las casas encuestadoras y casi todas, de forma unánime, ubican a la ex jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum en el liderazgo, con márgenes del 29 al 41 por ciento, seguida no muy de cerca por el ex canciller, Marcelo Ebrard, a quien sólo una encuestadora da el primer lugar, con rangos del 18 al 29 por ciento.
Serán cinco casas encuestadoras que trabajarán, desde hoy y hasta el próximo domingo, por lo que el 6 de septiembre, en teoría, habría ya candidata; y cuatro días después será el informe de la primera gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, cuya trayectoria ha dado claras señales, al igual que otros gobernantes, de encolumnarse en el proyecto de la única mujer candidata entre seis cinco hombres del arco oficialista.
Ecos en Quintana Roo

¿Qué implicancias tendría para Quintana Roo que sea Claudia y no Marcelo? En ambos casos mal no le iría a este estado, dado que se ha convertido en bastión de la península, gobernada en Yucatán por el PAN. Es un enclave estratégico por la generación de empleo, divisas y posee uno de los dos aeropuertos más grandes y movilizadores del país.
Antes de que iniciaran las campañas, Mara y Sheinbaum han coincidido y se habían mostrado al menos en siete eventos, en una clara muestra de camaradería y empatía, al ser ellas, mujeres de una nueva corriente que busca, y ha logrado, empoderar a las mujeres en el ámbito de la política. Ambas, además, forman parte del círculo cercano del presidente, Andrés Manuel López Obrador.
En ese aspecto, a Quintana Roo le iría mejor, dado que el lazo, a todas luces, es más sólido entre las mandatarias que gobernaron paralelamente Cancún y la Ciudad de México, dos de los destinos turísticos más importantes de México y centro neurálgicos de la imagen del país en el exterior. Y no caben dudas de que el apoyo de un presidente es sumamente decisivo para la consecución de obras y respaldo el materia de seguridad. No quiere decir esto que, en caso de ser Marcelo el elegido Quintana Roo sería relegado: simplemente el perfil de alianza estaría enfocado, seguramente, en otras prioridades de gobierno, como ha señalado Ebrard, la seguridad en su proyecto de utilizar drones y más tecnología para lograr la paz.
Sin riesgo de ruptura

FOTO: ROGELIO MORALES /CUARTOSCURO.COM
Si bien los días anteriores hubo cierto riesgo de ruptura, lo cierto es que el poder ya está fraccionado, muchos antes de comenzar la disputa: quien no gane tendrá en sus manos uno de los tres poderes del estado: el Congreso de la Unión, que seguramente estará más disputado con los espacios que logre la ascendente candidata de la oposición, Xóchitl Gálvez, que vino a dar un respiración artificial a una elección que parecía catástrofe para el bloque conservador.
Nadie en su sano juicio saldría de Morena a estas alturas para caer al vacío, y en ese sentido, la posibilidad de que Marcelo emigre a Movimiento Ciudadano es un delirio, que él mismo ha salido a aclarar: ya estuvo auto-exiliado (en Francia) y nadie quiere vivir otro, porque además, tiene mucho que ofrecer al país en términos de capacidad y experiencia. La pugna, está claro desde hace rato, es sólo entre dos, lo demás, han sido actores muy secundarios en esta película de final conocido.
Ahora, volviendo a las encuestas, es muy probable que vuelvan a fallar, como lo hacen siempre, pero con la particularidad de que fallarán casi al unísono: muy seguramente cuatro otorguen el triunfo a la candidata y una al que va segundo, en la amplia mayoría de las mediciones.
Habrá humo guinda para cuando escriba la otra opinión y conoceremos si habrá impugnación, u otra vez escucharemos la tan recurrente “operación cicatriz”, que viene tras un proceso interno tan relevante como éste. Eso sí, nadie se va del partido hegemónico y ganador.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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