Morena y el Partido Verde, como primera y segunda fuerza, concentrarán la mayoría de las las candidaturas de la 4T, que podría repetir casi todas las posiciones ganadas en el proceso pasado, quizás con algunos “enroques”.   

 

 

Por Luciano Núñez 

El ajedrez es básicamente estrategia, como la política. Hay jaque al pastor, enroques y posiciones ganadas y perdidas hasta llegar al jaque mate. Y la elección 2023 parecería ya una partida ganada por el bloque Morena-Partido Verde-PT, sin embargo, cualquier error en la jugada podría costar una pieza clave: un caballo, un alfil o una torre.  

Para ser más claros, Morena y el Partido Verde concentrarán, como primera y segunda fuerza en el Estado, las candidaturas más valiosas desde la medida económica, política y cultural: municipios turísticos, estratégicos y la zona maya. La oposición sólo se sostiene con tres municipios: Solidaridad, Isla Mujeres y Bacalar. ¿Cómo podría distribuirse esta supremacía que viene desde la federación y encuentra eco en la alta aceptación de la gestión de Mara Lezama. Veamos. 

Sin estrategia en la oposición 

La alianza Juntos Hacemos Historia se quedó en el proceso electoral pasado con la mayoría de los municipios y las diputaciones, lo cual, reveló la lastimosa situación en la que se encuentra la oposición: peleándose la migajas de las plurinominales y rozando la desaparición, en algunos casos como el PRD, que fue a tribunales para mantener registro. 

Morena y el Partido Verde, sobre todo, deberán sentarse en la incómoda silla de la negociación política para repartirse las candidaturas de la mega-elección, en la cual, la ciudadanía elegirá a senadores, diputadas/os locales y federales y presidencias municipales. Tanto sobran los espacios que muchos de ellos hasta son ocupados por reciclados del PRI. 

Actualmente, Morena tiene a los principales municipios (salvo Solidaridad, en manos de Lili Campos con el PAN-PRI-PRD), que son Benito Juárez, Othón P. Blanco, Tulum y Cozumel; además de la zona maya con Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas y José María Morelos; en tanto, el Partido Verde tiene Puerto Morelos, donde ganó en solitario desde hace tres elecciones.

Bloques de competitividad o cambio de género

De acuerdo con la normativa electoral, esa que versa sobre los llamados “bloques de competitividad” (que se clasifican en alto, medio y bajo) tiene que ver con tres factores, según el juicio: JOC-6212O22 de la Sala Regional del Tribunal Electoral de la Federación: paridad transversal, horizontal y vertical en los registros. Es decir, paridad de género y, sobre todo, por decirlo coloquialmente, “no poner a mujeres en bloques de baja competitividad”, lo que se traduce en el argot como candidaturas perdedoras o de relleno. También las candidaturas deben contemplar a jóvenes, personas de la diversidad sexual e indígena. 

Ahora bien, en la elección de 2018/2019 Cancún se encontraba en el bloque de mayor competencia, por lo cual, en teoría, la candidatura debería ser para una mujer, de acuerdo a las últimas encuestas, lidera las preferencias Ana Paty Peralta; pero en el caso de cambiar a hombre, por estrategia partidista, es vox populi que, hoy por hoy, recaería en el Partido Verde para Pablo Bustamante, secretario de Bienestar. Esta última circunstancia favorecería a Juanita Alonso que permanecería más firme en su aspiración reeleccionista, al igual que Mary Hernández y Yensunni Martínez. La normativa electoral no pone tope para favorecer a las candidaturas de mujeres, que podrían incluso encabezar todos los espacios; no así en el caso de los hombres, a quienes les corresponde como máximo el 50 por ciento.

Jugadas 

Cómo ganar una partida de ajedrez en sólo dos jugadas

Varias fuentes afirman que el Partido Verde estaría en condiciones de dejar intactas las candidaturas de Morena, tanto en municipios como en diputaciones, a cambio de encabezar en Solidaridad e Isla Mujeres, donde actualmente gobiernan en alianza PAN-PRI-PRD, dado que ya tiene actualmente en los papeles Puerto Morelos, con Blanca Merari, pero en los hechos, ha logrado muchas más posiciones, si es que mantiene espacios ganados en las estructuras de gobierno, tanto estatal como municipales.

El partido que ha quedado relegado prácticamente de la victoria es el PT, que podría alcanzar si acaso la candidatura de Bacalar, donde el PRI-PAN-PRD han logrado mantener el liderazgo, pese las graves denuncias de abuso y acoso sexual de varios funcionarios. Y mantener dos espacio en el Congreso local, pero sin ninguna participación en el esquema de gobierno estatal. 

Espacios federales 

En cuanto a las senadurías y diputaciones  federales, le corresponden dos al bloque ganador y una al perdedor: en una de ellas iría, según algunos pronósticos, al diputado Humberto Aldana, que asumirá primero como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política en el Congreso de Quintana Roo, a finales del mes que viene; el tanto, el otro espacio podría continuar la senadora Marybel Villegas; mientras que la oposición decidirá si continúa Mayuli Martínez o designa a otro panista, partido en el recaería el espacio. 

Quedan todavía en el limbo las diputaciones federales, con las y los representantes: Alberto Batun (Cancún), Anahí González (Sur), Juan Carrillo (Playa del Carmen), Santy Montemayor (Plurinominal) y Laura Fernández (plurinominal del PAN-PRD), de muy dudosa reelección, en la mayoría de los casos; en el distrito 1 podría ir el diputado Renán Sánchez Tajonar, en caso de no repetir en la diputación local, en esa disposición, desplazaría a Carillo que pasó a ser delgado federal del Partido Verde.

En el caso de las diputaciones locales, la mayoría buscará la reelección dado que, al ser primer mandato de las presidencias municipales, la lógica es que alcaldadas y alcaldes busquen la continuidad de gestión. Las diputadas que dejarían la curul para ir por alcaldías serían por el momento Estefanía Mercado, iría por el Verde en Solidaridad; Cinthya Millán por el PAN, en Othón P. Blanco y Candy Ayuso en Benito Juárez, por el PRI-PAN-PRD.  

Pronósticos 

No es nuevo decir que, salvo Solidaridad, el pronóstico dice que el mapa seguirá siendo dominado por la alianza Morena-Partido Verde y PT, sobre todo, con los índices de popularidad de la gobernadora, Mara Lezama, que tendrá su primer reto electoral con la elección más grande de la historia de Quintana Roo. Y el riesgo sería reducido a nada si, como va el termómetro de las “corcholatas”, Claudia Sheinbaum es elegida como candidata a la presidencia de la república. 

Dejar algún espacio a la oposición sería todo un gesto político, o incluso, un acto de supervivencia, porque los carros completos nunca han sido buen indicador para las democracias; el  pensamiento monocorde conduce al no pensamiento, y lo dicen tanto la historia de la humanidad como la propia historia. Siempre en la mejor jugada se sacrifica una pieza clave para salvar al rey o la reina. 

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Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo. 

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.  

Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.

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