La relación entre ex gobernadores y alcaldes de Cancún siempre fue conflictiva y dejó huella en la ciudad, cuyo crecimiento ha sido desigual y anárquico.

Por Luciano Núñez
Comienzos de 2008. Cuando las encuestas, el ánimo popular y el termómetro político le decían al entonces gobernador, Félix González Canto, que Víctor Viveros no sería el mejor candidato para ganar en el municipio de Benito Juárez, Cancún, el mandatario cerró los ojos y apostó a todo o nada a su gallo, apalancado por el Sindicato de Taxistas Andrés Quintana Roo. ¿Qué pasó?: Perdió la elección contra al PRD-PT-Convergencia.
Todo lo que vino después fue un caos político que devino en órdenes de aprehensión y extrañas alianzas que terminaron aún peor, con otra imposición: la de su sucesor en la gubernatura: Roberto Borge Angulo. Gran parte de los males que aún aquejan a Quintana Roo, tanto políticos como económicos, se deben a las decisiones que, en su momento, tomó González Canto erigido hoy como conspicuo hombre de negocios y hasta asesor-gurú político.
Mano dura para el control de BJ

Cuando Roberto Borge ganó la gubernatura tuvo un duro enfrentamiento con el entonces alcalde, Julián Ricalde (PAN-PRD), sin embargo, no tuvo problemas en imponer en su primera elección a Paul Carrillo de Cáceres como alcalde de Cancún por el PRI, para controlar prácticamente todo desde Chetumal y Cozumel, claro está, con las palancas del avasallamiento de las instituciones, los créditos sin freno ni fondo y la mano dura para imponer, como único argumento y base de gobierno. Todavía se encuentra preso y, quien le sucedió pese a su negativa, fue el ex priísta Carlos Joaquín, que bajo las banderas del PAN-PRD llegó ofreciendo un cambio.
Malas y buenas relaciones con Cancún
La relación de Joaquín con Cancún no fue nada buena en lo que respecta al primer tramo encabezado por el alcalde del Partido Verde, Remberto Estrada Barba. En un momento el asunto estuvo a punto de salirse de control en materia de seguridad y, ya con Mara Lezama en el gobierno, hoy gobernadora, fue otra historia: de acuerdos y más acuerdos que llegan hasta hoy, a la luz de los nombramientos de personajes del primer círculo de Joaquín en el nuevo gabinete.
La gran pregunta

Ahora bien, la pregunta sería: ¿Cuál será para la gobernadora su norte en Cancún, donde gobernó y fue la única política capaz de reelegirse? ¿Qué modelo veremos de resolución en las candidaturas?:
¿El de la cerrazón de González Canto?, ¿El ejercicio del totalitarismo de Borge? O, sin mirar banderas, ¿dejará como Joaquín que pueda ganar un partido que no es el oficialismo (para lo cual, se sabe, hubo una abierta y grosera manipulación de las instituciones electorales)? O ¿escribirá Mara un mejor capítulo para Cancún, uno que marque un verdadero cambio en esta compleja relación: Estado/municipio?
Lo que se espera de la primera gobernadora y jefa política es que apele a lo mejor para Cancún, la ciudad que nada menos la erigió como la primera mandataria y que es parte esencial de su ascenso político. O, ¿Sucumbirá a los acuerdos políticos tejidos en finos escritorios de la Ciudad de México?
La historia de lo que se decidirá en pocas semanas (o ya está decidido) se escribirá años después, así como hoy se pueden recordar la sucesión de tristes historias que rodean a la capital económica del estado, Cancún, donde los vaivenes políticos ha dejado una ciudad con muchas desigualdades, falta de conectividad, un servicio de transporte deficiente y de tercer mundo (por donde se mire), zonas de extrema violencia donde las suceden ejecuciones se suceden a diario.
Los nombres
Los nombres ya están sobre la mesa: la actual alcaldesa Ana Paty Peralta busca reelección, la diputada federal, Anahí González y la senadora Marybel Villegas Canché. En cuanto a los candidatos, figuran Pablo Bustamante, secretario de la Sedeso, el diputado Hugo Alday, del PT y Jorge Aguilar Osorio, actual secretario general. Acaso el mayor conflicto lo representa la senadora, Villegas Canché, que en su momento se sumó a la campaña de Mara bajo la promesa del secretario de gobernación, Adán Augusto López, de que ella sería la candidata en 2024. ¿Será respetado este acuerdo? O ¿estamos en las puertas de un enfrentamiento político en ciernes?
Todas y todos los nombres de arriba han estado y están en el espectro de la gobernadora y jefa política, cuyo círculo asegura que la decisión ya está tomada, y que además, la elección está lejos de alcanzar los números que se necesitan para ganar Cancún, una polis muy dinámica en lo político que ha dado giros de 180 grados, con los recordados reveses tanto al PRI como al PAN-PRD.
Cómo seguirá esta historia lo sabremos en pocas semanas. Lo dirán las señales políticas que, desde luego, dependerán también de quién sea la “corcholata” ganadora del premio mayor: la candidatura a la presidencia de la República, un dato que sería determinante para Quintana Roo.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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