Por: Jaguar Negro
Chetumal, Quintana Roo.- El amor se paga con traición tantas veces en la política. Desde esta columna, a comienzos del año pasado, dimos cuenta de la asombrosa apertura con la que contó Benjamín Vaca, ex militante del PRI, tras su ingreso a las filas del Partido Verde.
Fue nombrado secretario general del Congreso, donde controlaba la tesorería y hasta hacía incluso de vocero. Lo cierto, también, es que se trata de un abogado con amplio conocimiento técnico juridico legislativo, como pocos en el Estado.
«De ´ganones´ y perdedores en el Congreso de Quintana Roo: arranca “Vacalandia””, se tituló aquella columna mencionada, en la que se daba cuenta del poder que le sobrevino de inmediato.
Un poco de memoria
Los movimientos de aquel entonces en el Congreso del Estado fueron en la Subsecretaría de Servicios Legislativos, donde ingresó José Abraham Fierro Oviedo, para reemplazar a Diana Domínguez Regules, muy cercana político de los collares variopintos, Humberto Aldana, ahora diputado federal. La Dirección de Control del Proceso Legislativo fue a manos de Micaela Osorio Mondragón, en sustitución de Dennise Alcacena.
En tanto, en la poderosa Secretaría Técnica de la Jugocopo ingresó nada menos que Said Villanueva Alpuche, de los más cercanos a Vaca, en reemplazo de José Oswaldo Coral Pérez.
“Como colofón, quien se apresta a asumir en una suplencia del Partido Verde, es nada más y nada menos que…la esposa de Vaca, Gabriela Mora Castillo, quien salió del ayuntamiento de Othón P. Blanco por la puerta chica, según los reportes de la prensa capitalina”, decía uno de los párrafos más jugosos de aquella viñeta.
Bueno, la historia no paró ahí: siguió con la posición en la legislatura para Mora Castillo y, de agradecimiento, una regiduría para el propio Vaca, que ahora decidió plantar bandera de batalla contra el Verde, en un callejón sin salida, dado que, si busca espacio en el partido aliado y dominante: Morena, lo que encontrará será una puerta bastante cerrada. Ya lo hicieron saber en una declaración publicada por Grupo Pirámide.
Te puede interesar: Jaguar Negro | De «ganones» y perdedores en el Congreso de Quintana Roo: arranca “Vacalandia”
Si Vaca en el PRI pudo sobrevivir, fue por su actitud sumisa y de labor técnica, siempre supervisado por políticos de la talla de Pedro Flota Alcocer y Eduardo Espinosa Abuxapqui, quienes son generales de guerra. Si su cálculo es Movimiento Ciudadano, sabrá lo que es lidiar con el líder anquilosado, José Luis Pech, otro desertor de Morena que mal lleva al partido en un formato anacrónico y de supervivencia. La otra posibilidad es recalar con José de la Peña, ahora magistrado, con quien comparte generación en el Verde, así como Guillermo Brahms y Paco Elizondo.
¿Qué provocó la ruptura?
Según nos dicen, el encono escaló por la presentación de una iniciativa que Mora Castillo quería hacer en lo individual, sin embargo, el partido le solicitó hacerlo en conjunto para consolidar el gran crecimiento que viene teniendo en Partido Verde en el Estado. No hubo acuerdo y Vaca, en apoyo a su esposa, que decidió dejar la bancada, también se hizo a un lado de la militancia. Lo cierto es que el abogado tiene muchísima información del Partido, desde sus entrañas y podría causar un daño “ecológico” si lo que sigue es la guerra. Sin embargo, mal camino seguiría si decidiera emprender una guerra mediática contra sus ex aliados, como lo hizo Gustavito Miranda, que quedó marginado de toda zona política. Por ahora el desencuentro sigue y la intervención de Jorge Emilio González podría poner las aguas en calma, algo que todavía no ha ocurrido.
Eso sí, le quedan meses de salario tanto en el congreso como en el gobierno capitalino, que deberá eficientar para épocas de temporada baja.
Se acabó de momento la Vacalandia, como todas las cosas en la vida se acaban.




















