
Por Jaguar Negro
El apellido Hendricks remite en Quintana Roo a “mega-escultura”, “primera deuda pública del estado” y “grandes extensiones de tierras”, tras el sexenio de Joaquín Hendricks Díaz (1999-2005), sucesor de Mario Villanueva Madrid.
Hoy, su apellido figura en espectaculares y amplia publicidad del PRI, dado que su hija, Leslie Hendricks, es candidata a la gubernatura por el PRI.
Otro Hendricks, hermano de la candidata, hijo de Joaquín, Edgar Ernesto, enfrenta un juicio por pensión alimenticia que se ha negado a pagar, y para ello, se ha declarado como un plomero que gana 10 mil pesos al mes, de acuerdo al juicio 1569/2021, del juzgado primero oral familiar.

Mientras la candidata ha proclamado que velará por las mujeres de Quintana Roo, su propia sobrina no ha recibido pensión alimenticia, de acuerdo a la queja.
El denunciado sería de todo menos plomero: apoderado de Universidad Henbord, presidente del consejo editorial de periódico Espacio, accionista de grupo Acustik, entre otros ingresos, que revelan una vida boyante, con viajes de lujo y relojes de fina maquinaria.
Existe otro hijo reconocido por Edgar Hendricks, a quien tampoco mantiene pero igualmente le niega el derecho a un pasaporte y a la convivencia familiar.
Como dice el viejo refrán… …candil en la calle, oscuridad en la casa.
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