Por Jaguar Negro
Si la elección de 2019 fue una verdadera pesadilla para el PAN, la que acaba de suceder no lo fue menos calamitosa.
Hace dos años, el que comandó el partido fue Eduardo Martínez Arcila, diputado plurinominal desde hace dos legislaturas.
En ese entonces, como primera medida se asignó la plurinominal en la diputación federal (que no alcanzó), y sólo logró 3 diputaciones de mayoría, además, claro está, de su plurinominal estatal.
Tras esa debacle, impuso en la dirigencia estatal del partido a un poco conocido Faustino Uicab, quien acaba de terminar con el mismo resultado adverso que salió a festejar su jefe en las redes sociales.
“Los mejores gobiernos son los de PAN”, puso Arcila en el post que, seguramente, volverá como premio a estar al frente del Congreso del Estado.

Una legislatura que, aún siendo el más cara y menos productiva del país, según el Observatorio Legislativo, intenta reelección por 12 años.
Morena se quedó con 8 de los 11 municipios y los 4 distritos federales.
Hay una lectura política que Arcila no entendió: el partido Azul que se quedó muy lejos de la consideración ciudadana en Quintana Roo.




















