Por Jaguar Negro
En términos jurídicos el desacato contumaz (o contumacia) es la negativa obstinada y deliberada de una persona física o moral a obedecer una orden judicial o comparecer ante una autoridad judicial, esto, pesar de haber sido debidamente notificada.
Constituye una falta grave que puede llevar a sanciones como la detención, la imposición de multas o la conducción forzosa al tribunal, dado que vulnera la autoridad de la justicia.
En 2025 la federación emitió una ejecutoria para revocar los permisos y restaurar el ecosistema afectado en Tulum, en el desarrollo MAIIM, por las violaciones al derecho humano a un medio ambiente sano.
Varios desarrollos se hicieron con permisos “flojos de argumentos” otorgados por la administración que encabeza el alcalde Diego Castañón, cuyo titular de Desarrollo Urbano, aún sigue despachando pese a haber avalado diversas construcciones que hicieron del destino turístico un caos inmobiliario.
La semana pasada, aún con las controversias jurídicas, lejos de acatar la resolución, resulta que los empresarios de MAIIM están en plenas tareas de amueblado del residencial, cuyos costos oscilan entre los 800 mil dólares y el millón.
No pasa nada. La ley al parecer es letra muerta en Quintana Roo.
Veremos qué dice la justicia federal.




















