Por Jaguar Negro
Desde este espacio se ha dicho que la relación del gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín y Andrés Manuel López Obrador, pasa de las flores a los tomates, de los aplausos a los elípticos reproches de presupuesto.
En cada visita a Quintana Roo el Presidente se ha mostrado cercano al gobernador y le ha dicho públicamente desde “hombre honesto” hasta el trabajo conjunto, coordinado con la federación; pero a los pocos días, ubica a Carlos Joaquín en el BOA, el reptiliano frente anti AMLO en el que están conspicuos representantes del PRIAN.
Pasó lo mismo en otras visitas, donde AMLO le lanza un ramillete de flores, pero el mandatario de Quintana Roo le manda decir que los recortes federales han sido más que duros desde la Federación. Así lo han expresado sus funcionarios de primer nivel, como Yohanet Torres, secretaria de Finanzas y Planeación; y lo han publicado ampliamente los medios de comunicación de corte Cejotista, los mismos que lo atacaron en campaña.
Ahora bien, el punto medular es el pacto federal, en el cual, los mandatarios del GOAN, del PAN y otros aliados (en total son 14 estados), entre los que está el Ejecutivo estatal, vuelve a poner a Carlos Joaquín frente a frente con el Presidente, a pocos meses de iniciar proceso electoral federal. “No es conmigo, es con la Constitución”, le ha dicho AMLO. Y meses atrás contestó que Quintana Roo nunca recibió un presupuesto tal alto como este año, contando la millonaria inversión del Tren Maya. Eso sí: son obras que realiza la Federación y no pasan por manos estatales. ¿Qué pasará en los próximos meses con la relación de tiras y aflojas entre AMLO y CJ? Sólo el proceso electoral (y la selección de candidatos) lo dirá.




















