
Por Jaguar Negro
Así como en la Guerra de Castas Cozumel fue un refugio para familias yucatecas, y antes lo fue de marineros y piratas, políticamente hoy se ha convertido en el único rincón de Quintana Roo donde el viejo PRI tiene posibilidades electorales.
Va contra la actual alcaldesa de Morena, Juanita Alonso, quien busca la reelección a base de un saneamiento económico, después del endeudamiento severo que dejó Fredy Marrufo (2013-2016) quien convirtió a la Isla de las Golondrinas en uno de los municipios más endeudados per cápita de todo México.
El regreso de Pedro Joaquín Delbouis
De acuerdo con las fuentes consultadas, el único actor político que puede dar la pelea, dados sus alcances económicos, es Pedro Joaquín Delbouis; para ello, cuenta con aliados como el exgobernador Félix González Canto, autor de la mega deuda pública de Quintana Roo, el exalcalde Juan Carlos González y Javier “Javicho” Zetina. A este grupo se suma el empresario Luis “El Caballero de la Política” Ocejo.
Nos revelan que el plan original de Delbouis es pedir la primera posición plurinominal en el Congreso del Estado que, aunque le tocaba en esta administración, el partido se decantó por Candy Ayuso Achach, por lo que podría ser candidato en el distrito 11, que ahora es compartido con Solidaridad, para ello, contaría con el apoyo de Lili Campos, parte de la alianza PRIAN-PRD.
En ese caso, el candidato a la alcaldía recaería en el PAN, con menos negativos que el PRI, cuya estructura se ha pasado en buena parte a la 4T, responsabilidad, nos aseguran, completa de Joaquín Delbouis.
Se recordará cómo el líder del “tricolor” maltrató y desdeñó a Margarita Vázquez Barrios, a quien desalojó de mala forma de sus oficinas en el PRI y, desde luego, ella se pasó con su capital político al MAS.
Así también, gran parte del cabildo que supo ser base del ex alcalde priísta, ahora está en los brazos de la 4T. Como ejemplo, la regidora que era espacio de la CROC, Karen Cruz, ahora trabaja en la Fundación Parques y Museos, o la maestra Dulce Goretti, de la desaparecida Nueva Alianza, ahora es del “fans club” de la gobernadora, Mara Lezama, quien ha dado espaldarazo a la gestión de la alcaldesa cozumeleña.
Gestión sólida en finanzas
Bajo este panorama, todo apunta a que Juanita Alonso repita su gestión al frente del gobierno municipal, a falta de una oposición que haya podido posicionar una nueva figura y que mantenga a quienes han endeudado o roto vínculos con la base, que años atrás les supo dar triunfos y espacios.
Por ahora, la 4T parece más que afianzada en la Isla de las Golondrinas, con un presupuestos histórico de mil millones de pesos, superávit de 115 millones de pesos y una inversión de 18 millones de pesos en patrullas.
Así el panorama, la empresa de viejos políticos del PRI de ganarle a la 4T en su propio terreno, con una gobernadora con altos índices de aprobación, será una cruzada por demás compleja. En todo caso, quedará acaso el premio consuelo de la plurinominal en el Congreso del Estado y algunas regidurías.




















