
Los mensajes son tan extraños en Bacalar, que las sacerdotisa no alcanzan a ver el fuego sagrado ni con elixires sagrados ni escuchando a los grandes éxitos de Ricardo Arjona. Según los mensajes que llegan del “más acá”, el regidor Miguel Ferral renunció a MORENA, y se fue despotricando culebras contra José Luis Pech, dirigente estatal, por dijo, llevó a “priístas” no santos al partido; cuando dicen los mensajes divinos, que fue él mismo quien así lo hizo: presentó nada menos que al ex diputado Juan Manuel Herrera, que provocó lo que una pedrara en un panal de abejas. En cascada comenzaron a dejar el barco morenista y a Ferral no le quedó otra que irse, porque dicen, su esposa Trinidad Guillén, buscará cobijo en el PES.
Por su parte, Manuel Herrera, el terrateniente más cuestionado de Bacalar, ha aplicado la teoría de las posibilidades matemáticas: arma cuadros en todos los partidos porque piensa, que así, “alguno pegará”. Así que las sacerdotisas no comprenden si la estrategia de Ferral era señalar a Pech para disimular, simular o improvisar. Es sí, el trabajo de José Luis Pech, ummm…mejor lo dejamos para la próxima mientras las sacerdotisas escuchan «Historia de Taxi». El Oráculo Maya ha hablado…



















