El propio fiscal confirmó ayer que la notaría número 112, ubicada en Cancún, pertenece a su esposa.

Hay situaciones políticas que giran en torno al futbol. Se ven desde los campos llaneros en los que todos nos raspábamos las rodillas, hasta la Premier League. El dueño de la pelota siempre juega. Si el técnico tiene un familiar entre los jugadores, tiene más posibilidades de jugar de titular. Y el que financia al equipo, “sugiere jugadores”. En el “club” de Quintana Roo, el ex gobernador Roberto Borge le entregó un pase de gol (una notaría a nombre de quien quisiera) al flamante fiscal Carlos Arturo Álvarez Escalera, que en gratitud, se vería obligado de dejarlo fuera de los acusados por los abusos de poder y mal uso del dinero y patrimonio público.
Pese a las marchas y contramarchas de las leyes del “blindaje”, el fiscal ahí sigue firme como el pie de Rafa Márquez en los clásicos. Consultado el gobernador Carlos Joaquín González sobre el tema, sólo dijo: “lo nombró el Congreso. Debe dar resultados, está obligado a hacerlo y vamos a darle la oportunidad de que haga su trabajo”.
Dueño del balón juega

En cualquier cancha, el conflicto de intereses sale en el juego: el dueño del balón juega, pero va a la portería, o queda relegado a mediapunta, donde menos daño le haga al equipo. Pese a las severas advertencias del actual gobernador durante su ascendente campaña, ha preferido mantenerlo en el puesto, con notaría y todo. Porque fue el mismo fiscal quien corroboró ayer que su esposa es la dueña de la notaría 112.
Meses atrás, mientras los diputados votaban en un hotel por las reformas, el entonces gobernador electo les mandó un duro mensaje fiel a su estilo directo: “Este mensaje es una convocatoria a los actuales miembros del Congreso –dijo Joaquín González-, a que no traicionen el honor de representar a la sociedad. Nombrando a cómplices de la corrupción en cargos públicos, cuyo objeto debe ser buscar el bien común. La voz de la ciudadanía fue muy clara en el pasado proceso electoral. No más corrupción e impunidad”. Aun con esta advertencia, el fiscal y el auditor quedaron con sus cargos, primero, porque los nombramientos fueron legales mas no consensuados.
Conflicto de intereses
En una consulta básica por Google, la definición de un conflicto de interés es simple: es aquella situación en la que el juicio de un individuo y la integridad de una acción, tienden a estar indebidamente influidos por un interés secundario, de tipo generalmente económico o personal; en este caso: el regalo de la notaría 112 en Cancún, cuyo monto ronda los 8 millones de pesos.
¿Pueden el gobernador o el Congreso remover al fiscal?: Sí. Aun cuando La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) descartó la presentación de la PGR contra las leyes del “blindaje” por quedarse sin materia, el Artículo 96 de la Constitución de Quintana Roo, inciso VII, d) dice que, “El Fiscal General del Estado podrá ser removido por la Legislatura del Estado, por determinación de ésta o a solicitud del Ejecutivo Estatal ante la Legislatura del Estado por las causas graves y el procedimiento que establezca la ley. La remoción deberá ser aprobada por el voto de las dos terceras partes de los miembros integrantes de la Legislatura del Estado”.
Mi opinión:
En esencia, el Fiscal del Estado debe ser el hombre fuerte e imparcial que procure justicia para todos los ciudadanos y el estado mismo, labor que de acuerdo al mandato de la ley, deberá regirse por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los Derechos Humanos. Desde su dudosa y viciada designación en la Fiscalía, a la confirmación de la notaría a nombre de su esposa, el partido empieza en desventaja, con uno menos; o un delantero que no quiere meter gol, que es peor.
Mensaje del gobernador a diputados:
https://www.facebook.com/Carlos.Joaquin/videos/1821074558126015/
Manifestaciones
https://www.youtube.com/watch?v=yhTkRoab-po
https://www.youtube.com/watch?v=95W57st3J6w
https://www.quequi.com.mx/premian-cerebro-del-blindaje/
https://www.quequi.com.mx/amanece-blindado-congreso-quintana-roo/
Luciano Antonio Núñez
Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi, donde actualmente es coordinador en el Sur del Estado. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Co-Fundador de Revista Dos Puntos.



















