Antonio Meckler

 

Por Pedro Flota Alcocer

Al enterarme de la muerte de Antonio Meckler Aguilera no puedo menos que consternarme.

No fuimos amigos, podría decirse que fuimos adversarios enconados en luchas que cambiaron al estado, pero nunca sufrí un ataque personal suyo ni advertí mala fe de su parte en su trabajo político.

Siempre le vi aplicarse en sus objetivos, argumentar con su conocimiento de la ley, con su inteligencia y vencer con la contundencia de su experiencia en los litigios. Y cuando perdía lo veía retirarse, hosco pero con un dejo de elegancia, mientras comenzaba a preparar el próximo escenario de lucha.

Adversario creativo y duro

Durante muchos años lo encontré del otro lado de la práctica política y aprendí a comprender sus motivos y a valorar sus capacidades. Experto electoral, fue un adversario creativo y duro abogado de sus causas, muchas de las cuales no compartí, algunas de ellas las sigo considerando lesivas para el estado, pero otras, debo reconocer, fundamentan de buena manera parte de nuestra vida institucional.

Pena en la partida

Lamento su fallecimiento porque se trata de un ser humano en plena madurez y al que conocí en la vida pública. Sin amistad de por medio, sí hubo respeto, y ese sentimiento es el que me hace dedicarle estas líneas que nadie pidió pero que necesito escribir como la única forma de expresar mi pena por su partida.

Despido pues, con mi reconocimiento, al político que libró duras batallas legales, al diputado que de verdad legisló y al hombre que se asimiló a Quintana Roo y luchó por hacerlo mejor desde su irreductible punto de vista.

QEPD

****

Pedro Flota Alcocer fue presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado de Quintana Roo durante la XIV Legislatura y presidente del PRI en la entidad.

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp