Leona Vicario inspira a las mujeres que forjan un nuevo modelo de país.
Las proyecciones afirman que México tendrá a una mujer como presidenta y Quintana Roo a su primera gobernadora.

Por Luciano Núñez
Cancún, Quintana Roo. Leona Vicario, benemérita y dulcísima madre de la patria (nombrada así por el Congreso de la Unión, donde tiene letras doradas), nació en el seno de la familia acomodada y se forjó un camino propio y grande, como una de las piezas clave de la Independencia de México.
Su figura va mucho más allá de ser la esposa del prócer que da nombre a nuestro Estado, don Andrés Quintana Roo y, seguramente, cobrará mayor brillo en los próximos años, cuando los principales espacios políticos de México sean ocupados por mujeres. Un cambio que todavía no ha permeado en el Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo, donde hay nueve magistrados y sólo tres magistradas.
Días atrás el rector de la Universidad de Quintana Roo, Francisco López Mena, impartió una clase magistral en el Diplomado de Historia de Quintana Roo sobre la mujer que da nombre a un pequeño (y bastante olvidado) poblado de Quintana Roo, que no corresponde, según su visión, a la grandeza de sus actos, quien en tiempos en que la traición y la delación eran moneda corriente, se mantuvo firme y nunca abrevó de ninguna de ellas, ni bajo juicio de la santa inquisición. Entregó toda su fortuna a la causa independentista y dejó huella profunda en el modelo de mujeres que hoy hacen historia.
Están muy documentadas sus acciones para facilitar una imprenta al movimiento insurgente, para apoyar desde la clandestinidad del grupo Guadalupe, un nuevo modelo de gobierno, para lo cual, sufrió persecución, aislamiento en un convento y el destierro, donde dio a luz a su primera hija en una cueva. Su nombre, además, forma parte del selecto grupo de hombres y mujeres que tienen escritos sus nombres al pie del Ángel de la Independencia en la Ciudad de México, como símbolo de una lucha que forjó el país.
Espacios ganados por mujeres en Quintana Roo
Actualmente, las mujeres de Quintana Roo gobiernan los principales municipios: Mara Lezama, en Cancún; Mary Hernández, Felipe Carrillo Puerto; Yensunni Martínez, en Othón P. Blanco; Lili Campos, en Solidaridad; Atenea Gómez Ricalde, en Isla Mujeres; Blanca Merari en Puerto Morelos y Juanita Alonso, en Cozumel. Más de la mitad de los once municipios del Estado. Y trece mujeres son representantes en el Congreso de Quintana Roo.
Proyecciones de encuestas y líderes de Morena en la Ciudad de México, revelan a esta columna que tres mujeres encabezarán candidaturas en tres de los seis estados en los que habrá cambio de gobierno estatal: Quintana Roo, Oaxaca y Aguascalientes. Se perfilan, respectivamente, Mara Lezama, Susana Harp y Nora Ruvalcaba. También, la principal candidata presidencial es una mujer, Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de la Ciudad de México.
Tanto para el país, como para el Estado de Quintana Roo, sería histórico que una mujer tomara las riendas del poder político, una evolución que ha tomado muchos años y muchas luchas, sobre todo, en condiciones de desventaja ante modelos de machismo que superviven en gran parte de la estructura social. Lo digo reconociendo en carne propia el hecho de cargar con perimidos conceptos que no abonan a una construcción con perspectiva de género, en un proceso de autoconocimiento que deberá llegar, también, a vastos sectores de mujeres que crecieron bajo este molde y que, no pocas veces, conduce a la agresión entre pares de género.
Ellas gobernaron mejor en pandemia
Un acucioso estudio global sobre el desempeño en el gobierno en tiempos de pandemia, asegura que las mujeres han sido las que han obtenido lo más altos estándares: Ángela Merkel, en Alemania; Sanna Marin, de Finlancia; Katrín Jakobsdóttir, primera ministra de Islandia; Erna Solberg, primera ministra de Noruega, y Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda. Fueron ellas las que tomaron medidas tempranas para mitigar los efectos de la pandemia, que ha contrastado con las políticas adoptadas por Donald Trump, Estados Unidos; Jair Bolsonaro, Brasil y Boris Johnson, en Inglaterra, por ejemplo.
Un modelo diferente

El espíritu de mujeres libres y pensantes, previsoras y de temple como el de Leona Vicario, hará seguramente de México un país con un modelo diferente, como el que defendió la heroína de la independencia, quien redactó una memorable carta de respuesta al intelectual Lucas Alamán, quien había desvirtuado su lucha como un acto inspirado en el amor conyugal. “…no sólo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: que ellas son capaces de todos los entusiasmos y que los deseos de la gloria y la libertad de la patria no les son unos sentimientos extraños, antes bien, suelen obrar en ellas con más vigor, como que siempre los sacrificios de las mujeres, sea cual fuere la causa por quien los hacen, son más desinteresados y parece que no buscan más recompensa de ellas, más que la de que sean aceptados”.
Sin dudas se perfilan un nuevo modelo de país y estado.
*****
* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
Nadería anterior:




















