Por estos días el PAN realiza una encuesta para determinar quién es su mejor candidato en Benito Juárez, Cancún, donde van en alianza con el PRD, más no con el PRI, como lo hacen casi todo el resto del estado en la coalición «Va por México”.
Encuestados
Los encuestados son, se sabe, el vocero del estado, Carlos Orvañanos, el empresario Eloy Peniche y Jesús Pool Mo, diputado que ingresó por Morena se pasó al PT y luego al PRD.
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Ahora, en el caso de que en la compulsa resultara favorable al vocero del Gobierno del Cambio, el gobernador Carlos Joaquín deberá colocar a otra figura en la sucesión de voceros que ha acumulado en su gestión de cuatro años, con tres cambios y contando.
Los que ya pasaron por la vocería
Primero estuvo la comunicóloga Haydé Serrano (sin embargo el que hizo los contratos fue el ex titular de Sefiplan, Juan Vergara), le siguió Felipe Ornelas y, en esa indecisión, a los pocos meses regresó Serrano, pero sólo por un tiempo.
A los pocos meses fue reemplazada por Carlos Orvañanos, quien comenzó como interlocutor de la pandemia y terminó haciéndose cargo de un asunto complejo para este gobierno, a la luz de los tropezones, marchas y contramarchas.
Discurso de ruptura
El problema de fondo y de forma ha sido el haber llegado con un discurso de ruptura en cuanto a medios de comunicación, para abandonarlo al poco tiempo para regresar al estatus anterior, como cuando Félix González Canto y Roberto Borge repartían en pastel en las mismas empresas, aún las que fueron denunciadas por incumplimientos a los trabajadores y ejercer campañas negras contra empresarios e instituciones.
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Eso así, los contratos bajaron de las dimensiones de la llamada «oncena trágica» y no ha existido una persecución abierta contra periodistas y medios, como sí se vio en la época de Borge con la clonación de revistas y el encarcelamiento de un comunicador: Pedro Canché.
Faltan pocos días para saber si habrá relevo, cambio o regresión en la cambiante Coordinación General de Comunicación.




















