Durante la pasada sesión, los integrantes del Tribunal Electoral de Quintana Roo tomaron como referencia los resultados de la elección del 2022 y en consecuencia, el partido MAS regresó a la vida política ya que en esa ocasión alcanzó el 3% de los votos requeridos.

Por Jaguar Negro

Dos errores de grueso calibre fueron cometidos por las autoridades en Quintana Roo: Una electoral; y otra, por el secretario general del ayuntamiento de Solidaridad.

En el primer caso, se trata del «milagro de resucitación» del partido MAS, a cargo del Tribunal Electoral de Quintana Roo (Teqroo), cuyo presidente, Sergio Avilés Demeneghi, tomó como parámetro las elecciones de 2022, cuando en el pasado proceso electoral, de 2024, este partido político no alcanzó el 3% de la votación requerida. Cualquier impugnación podrá revertir tamaña ilegalidad, que tendría como trasfondo los jugosos recursos que el partido recibía como prerrogativas.

Impericia

En el segundo caso, se trata de la toma de protesta a Kira Iris San, cuando el secretario General del Ayuntamiento, Armando Herrera Quiam, nunca debió haberle dado curso, dado que como lo marca la Ley Electoral de Quintana Roo, tras renunciar Lili Campos, le correspondía el espacio a la siguiente en la planilla, es decir, Dana Ramírez, como finalmente ocurrió, pero de ningunas manera a la suplente de la persona que renunció al cargo. Dos casos para revisar en manos de quiénes estamos en materia electoral y jurídica gubernamental.

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