Con una nómina en el partido en el que priorizó a familiares y perfilándose para aplicar dedazos, el partido guinda camina sin oposición a la vista en Quintana Roo.
El Partido Verde, ex prístas y neo-joaquinistas se quedaron con los espacios más importantes del gobierno estatal.

Por Luciano Núñez
Cuenta Mario Vargas Llosa que en sus inicios apoyó con todo, como joven latinoamericano y pensante, la Revolución Cubana de los barbudos.
Con los años llegó a tal desencanto por la brutalidad del movimiento, que dio cárcel o muerte a opositores, que se convirtió en uno de los más recalcitrantes detractores.
En Argentina, el fallecido ex presidente, Néstor Kirchner, buscó en su primer mandato rodearse de un reducido, pero sólido, puñado de intelectuales y periodistas, quienes abandonaron el barco, a la luz de los graves hechos de corrupción que acaban de comprobarse en la justicia de Sudamérica, que condenó en primera instancia de su esposa, Cristina Fernández. Los ejemplos sobran.
Morena de AMLO
Morena comenzó como un proyecto del político más carismático que ha tenido México en los últimos 20 años, Andrés Manuel López Obrador.
Su proyecto en el PRD con Cuauhtémoc Cárdenas era más rígido y, para ganar, en su tercer intento presidencial se tuvo que hacer permeable a la entrada de grupos que causaron estupor y desencanto, sobre todo, de quienes se mantuvieron con él pasara lo que pasara.
Pudo sobreponerse a ello y sigue siendo un político que tiene la habilidad de sostenerse en sus pilares fundamentales: combate a la corrupción y el “primero los pobres”. Su objetivo es pasar a la historia como el mejor presidente. Y si cumple todo, no caben dudas que lo será.
Morena Quintana Roo
En Quintana Roo el proceso ha sido bastante parecido. Morena inició con un grupo bastante homogéneo, principalmente emigrado del PRD, que poco a poco fue sumando a otros grupos.
Hoy, está conformado por un grueso de ex prístas, neo-joaquinistas, ex panistas (sólo falta que comiencen a llamar neoliberales y conservadores a los otros grupos fundadores) y también, un grupo de morenistas de la primera hora que espera de señales, que todavía no llegan.
La buena noticia para Morena es que la oposición no existe. No hay ningún contrapeso y no resultada esto nada bueno para una democracia.
Es cuando se comienzan a ver desatinos e imposiciones que escapan a toda lógica. Es decir, un gobierno sin oposición puede hacer lo que quiere porque nadie dirá nada y nadie podrá impedirlo.
En ese sentido, AMLO se topó con resistencias, tanto de partidos como de iniciativa privada, que han impedido, por ejemplo, una reforma electoral sanguinaria, para pasar a un plan B.
Acrobacias inentendibles
El partido se encamina en Quintana Roo a imponer a candidatos a dedazo en los pocos municipios que dejará el Partido Verde, instalado en buena parte del mapa quintanarroese.
El caso más insólito es el de Anahí González. Primero fue candidata por la zona sur de Quintana Roo, cuando era regidora de Cancún, y ahora, rindió su informe bien lejos de sus representados: en Plaza de la Reforma, en un evento en el que, ni por cortesía, fue nombrada la alcaldesa dueña de casa, Ana Patricia Peralta.
En el Sur existe una rotunda reprobación a esta acrobacia para imponer una figura política, cueste lo que cueste. Y como la oposición está ahora dentro de Morena, podríamos llegar a ver un festival de sin sentidos políticos, como si funcionara un partido único, eso sí, copado por fusiles bastante pasados por llama de otros partidos.
Nómina de familia
Párrafo aparte merece la nómina de Morena, donde ha recalado prácticamente toda la familia de quienes están hoy en la estructura del poder, principalmente en los municipios, además del Congreso del Estado.
Poco a poco, Morena se va vistiendo del viejo PRI que la gente llegó a aborrecer y abuchear, emulando algunas prácticas que lo dejaron hoy como el partido que concentra el mayor rechazo. ¿Será suficiente la entrega de dinero en una tarjeta para sostener un movimiento?
Las experiencias cubana como de argentina dicen que no. Cuba tuvo un éxodo masivo de personas, el deterioro de su economía a niveles de miseria; y Argentina pasó tras más de una década de kirchnerismo a un gobierno de derecha que está a punto de regresar en las próximas elecciones. Menos numeroso, también ha expulsado a miles de jóvenes que buscan mejores oportunidades de vida.
Tanto nadar…
No pocos Morenos se preguntan si todo este tiempo de resistencia no ha sido para entregar los espacios más importantes al Partido Verde, que estuvo a punto de perder el registro, a políticos de dudosísima calidad profesional y moral, que pululan hoy por el gobierno.
Sólo sería cuestión de tiempo comenzar a atravesar el desencanto que vivió Vargas Llosa, que llamó al PRI la “Dictadura perfecta”, así como la élite intelectual de Argentina que dio la espalda a Kirchner.
La paradoja es que electoralmente nadie puede contra Morena, aún con sus groseros yerros. Por eso, en estos tiempos, la ideología que más rinde frutos es la simulación del morenismo, con camuflajes muy burdos como los que ha comenzado a dar el partido, algunos incluso coordinadores de presidenciales como Jaime Zetina.
Como dice una estrofa de Alejandro Lerner en su clásico: Todo a Pulmón. “Qué difícil se me hace/ mantenerme con coraje / Lejos de la tranza y la prostitución / Mantener mi ideología, buena o mala, pero mía / Tan humana como la contradicción”.
Y en Morena se ven cada día más contradicciones que buenas señales.
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* Luciano Núñez Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado en géneros periodísticos en La Salle, Cancún, e Historia de Quintana Roo en la Universidad del Caribe y Sociedad Andrés Quintana Roo.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven, Tan Lejos y Otra Vez en Casa y la novela Magnificens Cancún, editada por Miguel Ángel Porrúa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad, Playa del Carmen.
Actualmente es director general de Grupo Pirámide y Vértice.
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