La diputada federal dio un Informe de Actividades en un distrito que no le correspondía, con un fuerte «espaldarazo» de la gobernadora y la cúpula de la 4T. Citlalli Hernández y Rafa Marín.

Por Jaguar Negro
Por donde se mire el Informe de actividades la diputada federal Anahí González tuvo sabor a precampaña, a pocos meses de que inicie la campaña para la elección de 2024.
Asistió la cúpula de Morena: la secretaria nacional, Citlalli Hernández, la gobernadora Mara Lezama, el mentor político de la diputada, Rafael Marín Mollinedo, el coordinador de Morena en el Congreso, Humberto Aldana y la dirigente estatal del partido guinda, Johana Acosta.
Con la notable inasistencia de la alcaldesa, Ana Patricia Peralta, el evento se desarrolló en la explanada de la Plaza de la Reforma, donde la ahora diputada federal repartía el periódico Regeneración, que catapultó, tanto a ella como a Alberto Batun, a sendas candidaturas para cargos de elección popular. Ambos fundadores de Morena, y dicen, más proclives a la obediencia que a las ideas políticas.
Tiene una iniciativa aprobada

A través de un discurso leído, con algunas deficiencias de dicción, la diputada enumeró las iniciativas que presentó (una veintena), aunque según el portal de la Cámara de Diputados, nueve fueron presentadas por iniciativa propia, y las demás, grupales o como adherente. De las iniciativas propias sólo una fue aprobada, referida a la coordinación de las Secretarias de Turismo y de Salud para instrumentar acciones que permitan la preservación y protección de la salud los turistas y la población local que interactúa con ellos. La otra es una ampliación de una definición.
En “off side”

Llamó la atención que el primer saludo que se transmitió por redes sociales, el diputado Leonel Godoy Ranfel dirige su mensaje a diputada del distrito II, «con cabecera en Cancún», aunque en realidad, González fue electa por el distrito II, pero de la zona sur, donde brindará otro informe el próximo 17, después de que fuera duramente criticada por haber desdeñado el Sur y comenzara a informar en Cancún, donde anteriormente fue regidora. En ese sentido, la redes sociales fueron impiadosas.
Visiblemente emocionada y enérgica, en idéntica actitud de campaña, la gobernadora tomó el micrófono para dirigir un mensaje que duró varios minutos en los que ponderó a la representante, sin dejar de lado las porras y frases de la 4T, que ya son parte ineludible de su discurso. Todo tenía sabor a evento de campaña. Incluso fue la alcaldesa panista Atenea Gómez Ricalde, con un pie en la 4T.
El diputado de Morena Alberto Batun, quien representa a Cancún en el Congreso de la Unión, todavía no ha anunciado si dará informe o si asistirá la gobernadora, quien fue arquitecta de su candidatura, al igual que la de Anahí, que además es coordinadora en Quintana Roo de la aspiración de Claudia Sheinbaum a la presidencia de la República y fue enlace de la transición de gobierno por parte de la nueva administración.
Coctel prelectoral
Con todo este coctel preelectoral desde donde mire: con cúpula partidista, edición de videos, mampara, porras y arengas, pareciera que la candidatura de Anahí es, al menos, parte del plan de una construcción del partido guinda. Ahora, habrá que ver si los números confirman que Morena aguanta cualquier candidatura o, comenzará a sufrir el desgaste parecido al del PRI, en el que empezó a perder espacios claves con dedazos y designaciones que fueron royendo su otrora imbatible estructura de los carros completos. Además, habrá que ver si el Partido Verde cede la candidatura o levanta la mano.
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