Por Carlos Olivares Baró
La narradora Liliana Blum (Durango, México, 1974) después de la aclamada antología personal Todas hemos perdido algo (2020), reaparece con el cuaderno Un descuido cósmico (Tusquets Editores, 2023) conformado por ocho relatos protagonizados por mujeres (solitarias, ancianas, migrantes, divorciadas, curanderas, vampiresas…) insertadas en un cosmos sórdido dibujado por índices mágicos y perturbadores.
Tramas que rondan lo sobrenatural en la develación de códigos alegóricos de la lucha por los derechos femeninos en espacios dominados por los varones. Ensueños fragmentados y esperanzas extraviadas intercedidas por hombres acosadores y violentos: las féminas de estas narraciones se ven obligadas a recurrir a la venganza.
“En estos cuentos, muestro espacios donde las mujeres no son pasivas: se rebelan contra su rol ecuánime de víctimas. Aquí los infieles, acosadores, violentos y abusadores no quedan impunes, sobre ellos caen los arrojos de la venganza. Ellas no la pretenden, pero se ven conminadas a arroparse en las franjas de ese aliento en busca del desagravio”, expresó en conversación Liliana Blum.
¿Rebelión en contra de las imposiciones masculinas?
Rebelarse como una forma de resarcir todas las vejaciones históricas de la masculinidad. Los personajes del libro caminan por esas rutas.
¿Rebeldía que se da en los espacios domésticos?
Ellas corren el velo de la infamia en su propio universo doméstico, lo hacen y subliman con sus actos situaciones terribles de convivencias.

¿Contigüidades con las novelas El monstruo pentápodo y Cara de liebre?
No me alejo de las atmósferas de esas novelas, me atrevo a afirmar que el temperamento narrativo es el mismo. He querido siempre develar esos lados sombríos de la condición humana.
¿Presentación de “abuelitas tiernas”, amas de casa extravagantes, enfermeras de mal agüero, esposas traicionadas o vampiresas victimarias?
Recurro a lo fantástico para configurar esos personajes que transitan por senderos oscuros y desconcertantes: desde una anciana relacionada con un alienígena, una esposa traicionada que busca consuelo en la brujería vudú, una anciana solitaria que juega con la ouija hasta esa mujer-vampiro que persigue a hombres acosadores.
¿El escritor Paulo Coelho aplastado por una vaca que cae del cielo?
Coelho, según la protagonista del cuento que da título al libro, es el escritor más sobrevalorado de la literatura actual: mediocre narrador que ha alcanzado inmerecida celebridad; por eso muere aplastado por una vaca venida del cielo. Quizás una manera de venganza contra la mala literatura.
¿Desborde de humor negro?
Sí, hay mucha ironía, atmósferas lúdicas, referencias, citas, asomo de parodias. Se despliega un tratamiento de la violencia desde lo sórdido con algo de suspenso, terror y coqueteos con la ciencia ficción. Estos cuentos están enmarcados en una total libertad expresiva, me divertí mucho en el proceso de la escritura.
¿Ilustraciones suyas como complementos de las tramas?
Un regalo para mis lectores incondicionales. Dibujos cordiales, naturales, trazados desde mi sensibilidad que busca la claridad y el testimonio franco. Sí, un complemento juguetón.
Carlos Olivares Baró (Guantánamo, Cuba, 1950). Maestro en Lingüística por la Universidad Autónoma Metropolitana. Fungió como docente en la Universidad Nuevo Mundo. Trabaja en el diario nacional La Razón, en la Ciudad de México. Ha escrito numerosas críticas de arte que figuran en publicaciones del orbe. Es autor de la novela La orfandad del esplendor. Carlosolivaresbaro@hotmail.com.
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