El dirigente estatal del Partido del Trabajo (PT), Hernán Villatoro Barrios considera que el malestar de los morenistas reflejado en Felipe Carrillo Puerto puede superarse si son “personas convencidas” de su militancia.
En la visita que hizo este sábado Andrés Manuel López Obrador como parte de la gira de precampaña como aspirante a la Presidencia por Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Encuentro Social (PES), el rechazo a José Luis Pech Várguez, delegado estatal de Morena, se manifestó cuando le lanzaron un “huevazo” en la nuca momentos antes de abandonar el lugar y partir en una camioneta junto con López Obrador.
“Como dijo López Obrador tienen su derecho a sentir, el proceso va caminando, va construyéndose y no sabemos el voto de la gente, pero en Quintana Roo en 2006, 2012 y ahora en 2018, va a ganar López Obrador”, dijo Villatoro Barrios.
Reconoció que existe un conflicto interno –derivado de que fueron postulados a cargos de elección federal expriístas en lugar de militantes fundadores del partido en el estado-, pero dijo que éste puede superarse si es una persona convencida, si no lo es, van a persistir las inconformidades.
Consideró que en la contienda para la Presidencia de México sólo hay dos proyectos, el que encabeza la izquierda con Andrés Manuel y la que conforman el PAN-PRD y Movimiento Ciudadano; y la del PRI-Verde y Nueva Alianza.
La visita del precandidato a la presidencia en Quintana Roo, López Obrador continuará el 3 de enero en Ignacio Zaragoza. El petista señaló que tanto en Felipe Carrillo Puerto como en José María Morelos, hubo presiones para evitar la presencia de los ciudadanos en las dos concentraciones programadas en el estado, dijo por ejemplo, que el servicio que habían comprometido transportistas, para trasladar a habitantes del estado a Carrillo Puerto, de último momento se canceló o hubo invitaciones para conocer programas estatales a fin de que pocas personas acudieran.



















