El jefe del Estado Mayor de la Décimo Primera Zona Naval, Javier Mendoza Rosales, informó que en los primeros seis meses del 2026 se han recolectado más de 63 mil toneladas de sargazo en las costas de Quintana Roo.
Javier Mendoza Rosales reconoció que el volumen de sargazo que continúa avanzando desde el Atlántico hacia las costas del Caribe Mexicano supera la capacidad operativa disponible.
Señaló que, pese al despliegue de embarcaciones, barreras de contención, maquinaria y personal, la cantidad de macroalga que se aproxima a Quintana Roo hace imposible contenerla por completo.
“Por más maquinaria, equipamiento, medios y personas que tengas en la costa, nunca será suficiente”, admitió el mando naval al referirse a las enormes manchas de sargazo que continúan desplazándose hacia el estado.
A las limitaciones operativas se suman las averías y los periodos de mantenimiento de las embarcaciones sargaceras, además de la necesidad de contar con más equipo para fortalecer la estrategia de recolección.
Sin embargo, Mendoza Rosales consideró que el principal desafío ya no solo consiste en retirar el sargazo del mar y las playas, sino en definir qué hacer con las miles de toneladas que se recolectan cada año.
Explicó que actualmente gran parte de la macroalga es trasladada a rellenos sanitarios, una práctica que genera preocupación entre científicos, ambientalistas y autoridades debido al impacto ambiental que puede ocasionar a largo plazo.
Por ello, insistió en la necesidad de encontrar alternativas que permitan aprovechar el sargazo como materia prima para proyectos productivos o industriales, reduciendo así la presión sobre los sitios de disposición final.
“Es urgente encontrarle un uso. Si se logra que alguna empresa o inversionista vea atractivo aprovechar este producto, esa podría ser la mejor solución al problema”, sostuvo.
Ante la previsión de nuevas arribazones masivas durante los próximos meses, la Secretaría de Marina trabaja en ajustes a su estrategia de atención, incluyendo la incorporación de un nuevo buque recolector que operará en altamar para intentar contener parte del sargazo antes de que llegue a las costas de Quintana Roo.
No obstante, las autoridades reconocen que mientras no exista una solución integral para el aprovechamiento y disposición final de la macroalga, el problema continuará representando un desafío ambiental, operativo y económico para la entidad. Con información de Caribe Peninsular.




















